jueves, 30 de agosto de 2007

TODOS SOMOS DIBUJOS ANIMADOS


Recuerdo que después de haber visto la película Yellow Submarine reflexioné acerca de la inocencia de los ideales sesentistas. No deja de ser agradable pensar que se creyera que el amor derrotaría al mal. Millones de muertes violentas desde entonces enterraron esa convicción, hoy los hippies de aquellos días facturan otro tipo de millones y tal vez recuerden sonriendo con una mezcla de nostalgia y cierta culpa al oír en la radio, mientras manejan su BMW último modelo, un tema como All you need is love. Lo mejor, creo, de este film era el hecho que estaba destinado a los niños, un gran mensaje con el cual crecer, duró poco pero valió la pena. Los dibujos animados siempre representaron a su manera exagerada el modo de vivir en el contexto del tiempo en que fueron hechos. En la época de la Segunda Guerra Mundial podíamos ver a Bugs Bunny alistándose determinado al ejército para pelear contra Hitler. Actualmente tenemos a los Simpsons explicándonos, con una sabiduría envidiable, que navegamos absolutamente a la deriva en valores morales. Cuando un nuevo empleado en la planta nuclear en la que trabaja Homero se queja con realismo que es increible que éste tipo sobreviva con su sueldo sin tener estudios ni dedicación ni responsabilidad, mantenga una linda casa con su ama de casa dentro, dos autos, además de haber viajado al espacio y ganar un Grammy, bueno, el pobre tipo termina muriendo electrocutado copiando una impericia típica de Homero, de las cuales siempre sale indemne. Para peor, en el funeral, Homero de idiota termina arrojando el ataud para las carcajadas generales de los asistentes que festejan al héroe de nuestra era. No me entiendan mal, amo a Homero, mucho, porque es capaz desde fondos ultra coloridos de decirme semana a semana dónde estamos parados, algo en lo que fracasan con patetismo los analistas miopes de los noticieros, y encima me hace reir. Ojalá que Dios, o el que ocupe su lugar, bendiga a los dibujos animados, ¡quién sabe qué sería de nuestras vidas sin ellos!

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 24/06/2005)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Lástima que la irónia de los Simpsons de tan gastada ya no de gracia. Mas aun, diría que da lástima, un poquito de verguenza, si esos son los valores a los que hemos llegado. Así también los Simpson se han degradado con nosotros...

VAL