jueves, 28 de enero de 2010

INOXIDABLE

Hace una semana y casi de casualidad volví a ver a Metallica, por tercera vez. Para la ocasión llevé puesta una remera que aguardaba estoica por 18 años volver a ser. Al segundo tema dije por dentro: "los perdono", y me permití disfrutar del recital. Fui un gran oyente de sus discos, todos y cada uno hasta Garage, Inc. inclusive. Luego hubo muchos años en los que los tuve montados en un huevo por sus actitudes de estrellitas del metal que suben al Olimpo y olvidan lo básico, resultando en discos malos y muy malos, más tirarse al mundo en contra cuando se pusieron en burgueses anti piratería, ellos que compusieron Seek and Destroy, triste. Pero realmente son grandes músicos y siguen siendo capaces de pasarte por arriba por 2 horas. Battery, Master of Puppets, One, Fade to Black, y hasta el himno a prueba de boludos que es Enter Sandman, joyas para sacudir la cabeza. Prefiero aun hoy la versión vikingo de Hetfield, pero esta nueva versión buena onda que charla con el público y dedica mucho tiempo en explicar lo que significan sus fans y el amor que nos tienen era de esperar, tengo la teoría que los front men a cierta y avanzada edad se convierten en Paul Stanley, demagogo como nadie. Ojo, no hay nada de malo en ello, envejecer como Paul es muy digno, verlo en calzas con su cara maquillada no tiene nada de patético, lo banco a morir, y termina siendo entendible que para un tipo que ama tocar en un estadio con gente con ganas todavía de pagarte una entrada para escuchar lo mismo por enésima vez esa gente deba ser recompensada con cariño, en exceso.

(Las ilustraciones son de mi mística remera, ambos lados)

FOR THOSE ABOUT TO ROCK: WE SALUTE YOU


J.D. Salinger nos dejó hoy después de 91 años de vida, una pena. Sería aburrido y redundante nombrar sus escasas pero sabrosas obras, ¿para eso tienen Wikipedia, no? Pero si alguno tiene un poco de curiosidad, vaya rápido a una librería, llévese un librito del maestro, abra la cabeza y lea haciendo música con las neuronas. Y hablando de música este escritor huraño fue un punk intelectual, un Beatle experimentando, un violero virtuoso en un solo sagaz. Catcher in the Rye es rock'n'roll puro y huele a espíritu adolescente. Poco y nada se supo de sus días, y lo que trascendió no tendría nada que envidiarle a ningún metalero de los 80's. Desde este ínfimo lugar me pongo de pie y hago un minuto de silencio por un grande de verdad. Hasta siempre Jota De, ya te extrañamos.