

Suena tremendo, pero son las fotos de los peores días de nieve, muy amarillista de mi parte, pero impactante. De cualquier manera, y para que algún resentido se alegre, cuento que capturé una gripe complicada que me volteó un par (o más) de días, mucho frío todo el tiempo. Complicado enfermarse en vacaciones, diría casi que se puede llamar un castigo divino ver como se esfuman tus días por la ventana de un hotel, si eso no te da bronca sos un cubito. Fiebre, flemas, y una palma imposible, así no hay Times Square que aguante. De todas formas estuvo muy bueno, a pesar de la helada, MUY BUENO. Aunque en invierno no vuelvo más, siempre bajo cero, andar caminando emponchado y pareciendo el muñeco de Michelin para sacarse todo cada que vez que entrás a un lugar, salir y a abrigarse de nuevo, es un llamado a la peste y a la vez un dolor de pelotas. Para el que viaje a New York le recomiendo enfáticamente la zona del East Village, de la 14 (altura Union Square) para abajo, lo único que queda puro de la ciudad, además espectacular, ya contaré mejor en otro momento.


