viernes, 28 de noviembre de 2008

ELEFANTE A LA VISTA


Se te cruza un elefante en la ruta, hay dos formas de reaccionar:

1) ¿Cómo llegó un elefante ahí?

2) ¿Cómo lo esquivo?

Si elegís la primera, es que sos de los que se viven planteando el sentido de la vida, el cómo deberían ser las cosas en lugar de como realmente son, a todo le buscás un por qué, un existencialista que va a terminar con una trompa en el culo y el volante en los dientes. En cambio si tu elección es la segunda, claramente sos un pragmático, te adaptás enseguida a los cambios por bruscos que sean, un superviviente, pero es probable que por esquivar al elefante te lleves puesto a uno que viene de frente que piensa lo mismo que vos, terminan uno injertado en el auto del otro y el paquidermo meándolos a litros por pura necesidad fisiológica.

PD: en ambos casos el elefante se salva por su fortaleza o fortuna, demostrando una vez más que la naturaleza es sabia y que deberías manejar por lugares más seguros.

martes, 11 de noviembre de 2008

METETE LAS VELITAS EN EL CULO


Cualquier psicólogo podría hacerse un fanfarrón festín de ego profesional analizando mi próximo comentario, este: No disfruto de festejar mi cumpleaños. La verdad es que no se por qué, pero la idea de estar detrás de una torta con velitas prendidas mientras varios cantan la misma canción odiosa en penumbras no me atrae en lo más mínimo. Ojo, aclaro que en el caso que sea otra persona la que cumple años tampoco. Desde el primer año de nuestras vidas nos vemos obligados a pasar por este insufrible rito, es un deber, una alegría impuesta, que puede ser real si hay un regalo importante. Muchas veces escuché el “es tu cumpleaños, ¿cómo que no vas a hacer nada?”, y algunas de esas veces hice caso a la orden y festejé como pude sin entusiasmo, otras, las mejores, fueron cuando imperó el minimalismo y no pasó más allá de un día apenas poco común. Pero indefectiblemente caigo en el oscuro designio de no defraudar a nadie que valore demasiado celebrar otra vuelta alrededor del sol. Aprendí que no todos piensan como yo, de hecho no conozco a nadie que si, pero no importa, si a uno le importan ciertas personas es un sacrificio tolerable, o casi. Quiero recordar grandes festejos de cumpleaños míos, fuerzo la memoria, pero no encuentro uno que haya justificado su existencia. Ahí saltará a los gritos el psicólogo engreído del principio diciendo: “no te gusta ser el centro de atención”, y tal vez no, ¿estoy en problemas?

Cumplí mis dulces 16 internado en un sanatorio recuperándome de un estudio de artroscopia en mi maldita rodilla derecha. Como fue de urgencia tuve de compañero de habitación a un hombre mayor recién operado de hemorroides que en ningún momento de la noche dejó de quejarse de su terrible dolor anal con unos gemidos espectrales que, además de provocarme un depresivo insomnio, lograron que llegara a odiar al desconocido bastardo.

En algún aniversario en mis veintes festejé en la terraza de la casa de un amigo, hecho recurrente ya que por diferentes motivos rara vez viví en un lugar lo suficientemente amplio como para invitar a más de 5 personas. Alguno me regaló una botella de Jack Daniel’s de litro, un grato regalo. Se que en algún momento de la noche me quise hacer el Keith Richards y anduve toda la fiesta con mi botella en la mano tomando grandes sorbos del pico. Llegó un momento en el que apenas quedaba un resto en el fondo y yo muy divertido tambaleándome de un lado para el otro. Apareció un amigo ofreciéndome comer una manzana, algo muy bizarro a esas alturas, que evidentemente mi estómago no resistió semejante atentado de comida sana y no pude evitar vomitar como Linda Blair en El Exorcista sobre el techo de chapa del vecino de al lado. Acto seguido un par se ofrecieron a llevarme a mi casa, hecho que acepté con una sonrisa y la joda siguió en mi ausencia aunque en mi homenaje. Lo mejor fue que al otro día las hermanas del que puso la terraza fueron a tomar sol pero tuvieron que huir espantadas ante el nauseabundo olor a mi vómito asado por los rayos solares del mediodía, que duró hasta la siguiente lluvia que nadie supo cuándo fue.


Otro 25 de Septiembre en los 90’s lo pasé en casa, sería que cayó un día de semana y daba sólo para un íntimo festejo familiar. Estaban mis viejos, mi hermano con su novia, y obviamente yo. Una noche para el olvido más cuando, en pleno momento de apagar las velas de un soplido penoso, mi hermano empezó a ahogarse, decía que le faltaba el aire y se puso muy colorado. Llamamos enseguida a una ambulancia que vino considerablemente rápido. Entró el médico presuroso, fue a revisarlo, y mientras esperábamos lo peor apareció en el living el doc para decirnos: “no tiene nada”. “¿Cómo nada?”, dijimos todos exaltados, “se estaba muriendo hasta hace minutos”. El tipo muy calmo nos contestó, “no es nada físico, es su cabeza”. Nos miramos extrañados y esa noche se hizo eterna. Meses después nos enteramos que existía algo llamado “ataque de pánico”.


Imposible acordarme del mejor regalo que recibí en un cumpleaños, debe haber seguro uno que superó a todos, también hubo que no hubo nada. Reconozco que la pereza hace que prefiera terminar de escribir a seguir pensando cuál fue, pero honestamente ahora no me acuerdo. Tampoco creo que sea fundamental, por cada regalo que te hicieron que dijiste "muy bueno" hubo cientos de decepciones mal simuladas.


Debo tener problemas nomás, acertó el psico-loco, es verdad que prefiero que sea otro el que se entusiasme detrás de la torta con velitas, de esa manera me puedo ocultar en un rincón sin luz mientras aplaudo haciendo mímica de la cancioncita y nadie puede ver mi cara de flagelamiento social.

sábado, 11 de octubre de 2008

SALVADORES SALVADOS


Siempre tiene que volver el miedo, es menester, de otra manera parecería que no los necesitamos y el temor de ellos es convertirse en aquel árbol que se derrumba en el bosque y nadie escucha, ¿existe el ruido si no se oye? Acá estamos, vamos a salvarlos, es el mensaje insignia que oirán las hormigas aunque sólo un par de antenas perciban que se trata de una ironía cruel, ellos son el iceberg que hunde el Titanic pero prometen que no nos vamos a ahogar en un mar helado, muchas gracias. La desesperación por perder el poder lleva al absurdo, no les gusta ser maní en la medición diaria de porongas, y para eso hay que demostrar que se le puede romper el culo a muchos, si son millones mejor. Ego suicida, arrastrando pobre gente como el reverendo Jones a la salvación eterna. Dow Jones + Wall Street = Jonestown, afirma un matemático de dudosa nacionalidad que vende hot dogs en una esquina concurrida. El pánico del conservador es perder sus posesiones, sabiendo eso qué buena idea es amenazarlo cada tanto para mantenerlo esclavo de un paradigma financiero, o terrorista, pero esto último ya no asusta como en anteriores Halloweens. Al lado de Obama, Osama es un monstruo mal maquillado.

viernes, 12 de septiembre de 2008

THE BLACK HOUSE


Aunque nos afecte indirectamente, disfrutaría mucho que Barack Hussein Obama II sea electo presidente de Estados Unidos. Y nada más que porque es negro. Se que el morocho tiene buenas intenciones, igual eso dicen todos antes de que los voten. Pero me encantaría presenciar la tocada de culo a los racistas cuando lo vean asumir la presidencia. El mono actual pasándole el poder a un señor de raza negra, o afro americano como les gusta a los politicamente correctos. Efeumismos aparte, ¡qué partuza en la ex-Casa Blanca, y luego Casa Negra, con hip-hop todo el día, tapados de piel color violeta, relojes gigantes colgando de cadenas de oro, mucho afro, soul, y basquet! No se si va a servir realmente para algo, aunque peor que el simio no se puede ser. Quiero a Obama diciéndoles a todos los gringuitos rubios de ojos celestes, "yo soy su Presidente, a chuparla".
Gracias Amor por el chispazo de la idea.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

FORTRESS OF SOLITUDE

Hay que aceptar que todos como hombres tuvimos la fantasía alguna vez de ser Superman. ¿Quién no puede desear tener fuerza ilimitada, volar, ser invulnerable? Ninguno, pero estas son los poderes básicos envidiados. Hay otros más sutiles que vendrían muy bien, como el aliento que congela. Poder enfriar litros de cerveza con un soplido es algo que todo hombre admiraría. La visión con rayos de calor, ideales para un asado sin ensuciarse las manos con carbón. También la visión de rayos X, ¿o dejarías pasar la oportunidad de ver desnudas a todas las que pasen cerca? El súper oído no es el favorito masculino, es más para ellas que podrían chusmear de lo lindo. Pero más allá de todos estos súper poderes hay algo más que tiene Superman que querríamos sin dudas, y es su Fortaleza de la Soledad (Fortress of Solitude) en el Ártico. Si nunca leíste un cómic y no tenés ni idea de lo que hablo, al menos seguro que viste alguna de las películas y te vas a acordar. Por las dudas acá van unas ilustraciones para refrescar la memoria.




¿Qué puede querer el hombre más poderoso del universo? No es mujeres porque siempre anduvo con Lois Lane que no está nada mal aunque sea un tanto cargosa. Superman, a pesar de todas sus capacidades asombrosas, lo que quiere es un lugar para estar solo cada tanto, un lugar donde nadie le rompa las pelotas. Siempre ocupado salvando el mundo, corriendo de un lado a otro como Clark Kent, periodista con tendencia de prófugo. En ninguna de sus personalidades se puede quedar tranquilo y tomarse un trago con amigos, siempre algo se lo impide y Batman no le hace la gamba porque no toma alcohol. ¿Qué hace el (súper) tipo? Va y en minutos se construye una fortaleza en el medio de una montaña de hielo en el medio del Polo Norte. Ahí lleva las cosas que le gustan pero no tienen cabida en su mundo cotidiano. Y cada tanto se da una vuelta para aislarse un rato, para boludear sin que lo jodan. ¿A que no les gustaría tener un lugar así? Si bien Superman lo decora con memorias de Krypton, máquinas estrafalarias, laboratorios complejísimos, fauna de otros planetas y cosas estrafalarias propias de un súper héroe (chequear la Baticueva), en nuestro caso podríamos poner la música que sólo a nosotros nos gusta a un volumen más allá del vecino quisquilloso, colgar posters de nuestro equipo de fútbol o de minas en pelotas, meterte en la compu por horas, dejar todo tirado, y por qué no masturbarnos libres. Es como el departamento de soltero del casado, algo así. Como tantas otras proezas, Superman lo hizo, y lo disfruta.




Nada ilustra mejor la idea que este cuadrito de una historieta de 1960 donde al Hombre de Acero se le ocurre crear una fortaleza dentro de un meteorito dando vueltas por la galaxia, y si así y todo te hinchan los huevos entonces se trata de muy mala leche.

domingo, 31 de agosto de 2008

SIN CERIDAD


Cada vez escribo menos, falta de tiempo o ideas. No es una explicación a mi público porque… porque no tengo público. Es en todo caso una forma de criticarme a mí mismo y que quede constancia. Lo que pasa es que cuando uno hace una autocrítica fuerte un día, pasa una semana y de alguna manera uno se termina perdonando, siembre hay alguna excusa convincente que termina archivando la causa, después de todo soy yo es lo que razonamos. Se que no quiero abandonar esta página, es lo que se, pero no se darle continuidad y pienso: ¿se me agotaron los temas? Nunca podría pasar eso, siempre hay algo para decir, ¿entonces qué pasa, viejo? Que el ritmo laboral devora el tiempo libre, suena bien, podría ser. Aunque, y suena otra voz en mi cabeza, tampoco es necesario escribir el Ulises de James Joyce, un blog más no es para tanto, con unas entradas por mes es suficiente para mantenerlo vivo. Entonces es que me pongo viejo y me olvido, esa no me gusta pero no escucho ninguna palabra contraria de mis personalidades múltiples. Cuando alguien dice la verdad generalmente se hace un gran silencio aprobatorio, bien puede ser este el motivo. No me siento viejo, pero me canso seguido y son menos las actividades que me permito realizar sin extenuarme. ¡Oh no, como me hice cargo de mi edad, un tema urticante, sonó sincero y compraron!, compré. En 25 días cumplo 38, es un número pero no me exime, no jodamos. Prometo, sin firmar ante escribano, retomar la senda del pasado. Y si yo no me creo a mí mismo, espero que el público ausente no lo note demasiado.

domingo, 13 de julio de 2008

TIME MACHINE: JUST A SONG AWAY


Hace tiempo ya que intento conseguir las canciones que se escuchaban en mi casa cuando era chico, lo voy logrando. Nostalgia pura, un lugar común, pero cada vez que las oigo, por unos momentos, vuelvo atrás en el tiempo. Si, les pasa a todos, pero a mí también y es lo que me importa. No descubro nada nuevo, pero esas canciones son boletos al pasado, están grabadas en mi memoria. Algunas, las más viejas, logran meterme de nuevo en ese mundo vivido y sentirme otra vez el que fui entonces. Las más recientes, de la adolescencia para acá, ya me llevan a un sitio preciso, exacto, con fecha de calendario, y en mi cabeza veo una noche perfecta, un paseo por el camino de las estrellas, el cruce de un río, una hamburguesa en vacaciones, un auto muy rápido y sacudiéndose. Cada vida tiene su banda de sonido, la mayoría de los temas no son elegidos por uno mismo, pero conviven todos sumando cada época pasada, de fondo.

jueves, 3 de julio de 2008

¿SABÍA USTÉ?


- ¿Que cuando saca su perro a cagar aumentan las posibilidades que lo afanen?

- ¿Que la combinación de pantalón blanco y medias negras en un jugador de fútbol produce un efecto óptico que a la vista presenta a un tipo lento y tronco?

- ¿Que Kirchner no es bizco sino que con un ojo lo mira y con el otro busca a quién más cagar?

- ¿Que el champagne con helado de limón es una porquería?

- ¿Que ganarse un Martín Fierro es equivalente a ganarse un vaso con una chapita de Coca?

- ¿Que en USA no hay bidet y en Argentina si pero todos tenemos el culo sucio?

- ¿Que Tinelli hace caca regularmente a las 10 AM?

- ¿Que mandar mensajes de texto mientras estás charlando con alguien trae mucha mala leche?

- ¿Que si leés los 7 libros que componen "En busca del tiempo perdido" de Marcel Proust sos puto o muy culto o las dos cosas?

jueves, 20 de marzo de 2008

MIRADAS DE NEW YORK - INVIERNO 2008



































































No hay detalles ni direcciones, no importa el dato, son fotos al azar. Como cuando vas mirando por la ventanilla y ni idea por dónde mierda estás yendo. Instantes caprichosos de Manhattan y Brooklyn, piezas de un rompecabezas que nunca podrá ser completado.











miércoles, 19 de marzo de 2008

SER CONURBANO


En el conurbano bonaerense está la gente de verdad. La gran masa sudorosa y silenciosa. Estoicos bancan la que les tocó, porque no va a haber un mañana mejor, pero a luchar porque no sea peor. Hay religión que piola sermonea un calco de sus vidas, no hay política, se vota si te dan un mango y total es lo mismo. Las estaciones de tren, millones dando vueltas, yendo y viniendo en escalas interminables, ganado humano que también pasa por Liniers. Sus alrededores, donde suena cumbia desde los bolichitos que venden todo barato, todo trucho. Moda accesible y descartable. Y si se rescató un billete grande, está el boli-chopin o, palabra santa, la monumental Salada. Las mujeres mayores transitan en cómodas calzas que asemejan a una lona cubriendo la superficie lunar, sus peinados son ruinas de cortes y colores ya indescifrables. Y cuando digo mujeres mayores, estamos hablando de 30 años, si hasta pueden haber nietos colgando de un brazo de la edad de los más chiquitos propios. Una vida gastada antes de tiempo. Los hombres, recién peinados al negro óleo al salir o en el regreso, camisa abierta, tatuajes difusos, dentaduras castigadas, cargando al hombro un bolso compacto, con ojos brillosos de las cervecitas frías con los compañeros, y una mirada perdida, paciente, buscando el olvido. Filas eternas en paradas de líneas de colectivos de 3 cifras, no hay monedas y los kioscos no te cambian, no corre una brisa, este viene con gente afuera, la combi es más cara, oscurece, un compact con un recompilado de los grupos para la nena, otro puchito, y en el que viene subo aunque tenga que ir en el techo. Hay también hordas de hermanos de los países vecinos de Perú, Bolivia y Paraguay con sus costumbres ancestrales pero la acriollada picardía va ganando lugar en sus corazones. En el barro somos todos el mismo. Afuera, bien lejos, los grandes ganando el peso, y en el barrio muchos menores sin rumbo, los de menos de 10 girando como satélites de alguna mujer (la hermana más grande), lo mayores de gira que no termina nunca. El aire es espeso, algún arroyo putrefacto cerca, basura en la calle y la vereda, los escapes muertos fuman humo gris y la gente también, no se queja nadie, es así, no hay nada que hacer. Pasa una de 15 con la panza al aire y un culo de 2 pelotas de fútbol, raja la tierra, se menea a cada paso, y es el espectáculo diario, gratis, todos aclaman y ofrecen favores, algunos se pasan de la raya. Los pibes en la esquina marcan territorio y pertenencia, el lenguaje en códigos, y se van a las manos o más por un gesto mal entendido si es necesario, son guachos, se plantan o corren según el color del uniforme, se intoxican y pasan el día, el fin de semana a la cancha, y a dormir cuando no haya más vida. En la miseria el perro es el juguete más barato. Y se ve mucho perro suelto, con agujeros, sin una pata o un ojo, van en jauría, esquivan autos y camiones con suerte dispar, se apuran y rompen bolsas de residuos antes que venga la otra jauría, la de los carritos. La idea es subsistir, siempre bajan a uno y el barrio reclama al pedo, cumplir 20 es una hazaña. Ante tanta malaria hay que darse el lujo de una putita en un cabarulo baqueteado, o invertir un sueldo en unas zapatillas biónicas, también el chupi que no falte, ni la música, nunca, el baile es sagrado. Porque cuando hay baile, cuando hay roce, cuando se transpira y el grupo sigue tocando como los muchachos a todas las que pasan, hay fiesta, las penas se van lejos, se las toman para el lunes, cuando la bocha rueda otra vez.


Cualquier parecido con la realidad es pura casualidad, Argentina es un país rico donde todas las personas tienen su oportunidad.

CAMINO AL ANDAR... Y MUCHO!!!


El de la foto de arriba soy yo, descansando en un hueco del MoMA. Intentando lo imposible que en ese caso era hacer desaparecer el dolor de pies después de días enteros a velocidad paso de hombre. No tuve éxito. New York es una ciudad para recorrer caminando, el que diga lo contrario no pisó la isla nunca. Siempre hay algo interesante apenas a un par de cuadras de distancia, todo parece cerca, y esa es su magia y estigma. Cada calle tiene un sentido, doble o miles, cada barrio su estilo único e inimitable, la suma de las partes es un todo poderoso. Se puede trampear un subte (train le dicen los locales) y ahorrar piernas, se puede, pero recién cuando ya conocés bien el paño y te permitís el lujo de momentáneamente ignorar avenidas con tus huellas ya marcadas. Zapatillas cómodas, única opción, y buena voluntad, no se necesita mucho más (descontando los dolarillos.) Así y todo hay oportunidades para cada bolsillo, para tu forma de ser, seas quién seas hay un lugar para vos en Manhattan, o barrios aledaños. Cadena montañosa de edificios o zonas bajas, lujo y glamour, o bohemia y rock. Las verdaderas naciones unidas, de cada pueblo un paisano, difícil encontrar un nativo, todos los idiomas e indumentarias, jamás te sentís de afuera, la manzanota te estaba esperando. El precio físico son unas ampollas, alguna rodilla que grita, o una planta de pie en huelga, pero créanme que mientras estás descansando, como me ven en la foto, lo que de verdad hacés es aguantar la ansiedad de seguir, porque sabés que vas a seguir pateando hasta que no haya más mañana.

jueves, 13 de marzo de 2008

MIRA MI CARA DE JEFE





Algo bueno, en mi nuevo trabajo no hay caras de mal culo gratis. La del "dueño/jefe" que pasa por al lado tuyo como si una rata trepara por sus intestinos, nada más que para hacerte sentir incómodo. Que si estás hablando algo con un/a compañero/a no puede además evitar el comentario mala leche: "se nota que tienen tiempo". ¿Hay necesidad? No, es claro que no, pero es como que si no pone la cara difícil entonces pierde autoridad. Porque la idea de muchos que tienen empleados a cargo es que debe reinar el miedo, y en algunos casos el terror. Podrían trabajar tranquilos con un sistema basado en el respeto, premio y castigo, así distenderse y hasta sonreir. Basta de ver a esos engendros creídos divinidades con gesto adusto, fruncidos, rectos como con un palo en el recto, aburridos, despreciables, basta de gente de esa calaña, jubílense, y vayan a ponerla o a hacérsela poner un rato, cierren, tómense unas vacaciones eternas de la expresión ojetuda, cambien por una carita de BUEN culo. LO NECESITAN CON URGENCIA.

viernes, 29 de febrero de 2008

EL DIA DESPUES DE MAÑANA PERO EN MIS VACACIONES




Suena tremendo, pero son las fotos de los peores días de nieve, muy amarillista de mi parte, pero impactante. De cualquier manera, y para que algún resentido se alegre, cuento que capturé una gripe complicada que me volteó un par (o más) de días, mucho frío todo el tiempo. Complicado enfermarse en vacaciones, diría casi que se puede llamar un castigo divino ver como se esfuman tus días por la ventana de un hotel, si eso no te da bronca sos un cubito. Fiebre, flemas, y una palma imposible, así no hay Times Square que aguante. De todas formas estuvo muy bueno, a pesar de la helada, MUY BUENO. Aunque en invierno no vuelvo más, siempre bajo cero, andar caminando emponchado y pareciendo el muñeco de Michelin para sacarse todo cada que vez que entrás a un lugar, salir y a abrigarse de nuevo, es un llamado a la peste y a la vez un dolor de pelotas. Para el que viaje a New York le recomiendo enfáticamente la zona del East Village, de la 14 (altura Union Square) para abajo, lo único que queda puro de la ciudad, además espectacular, ya contaré mejor en otro momento.

















viernes, 8 de febrero de 2008

HOME DAMN HOME


Dejemos algo bien en claro, NO EXISTEN LAS VACACIONES EN TU CASA. Vacaciones son irse a otro lado, lejos si es posible, playa, montaña, lo que sea, pero quedarte en tu casa es sinónimo de estar al pedo, de haragán, aún cuando el período vacacional sea perfectamente legítimo. El tema es que si no hiciste nada en todo el día, o sea te rascaste las bolas como corresponde, no está bien visto. Clásica pregunta: ¿qué hiciste en todo el día? (énfasis en todo), y vos decís: nada, qué se yo, nada, y ya tenés encima la miradita reprobatoria que sin decirlo dice abiertamente: sos un flor de vago. Ahora yo digo, ¿cuál es el concepto de vacaciones? ¿No ir a tu trabajo habitual para trabajar en tu casa? No creo. Después de un año laburando tenés el absoluto derecho de hacer lo que quieras con tu tiempo libre ganado en excelente ley, y de no dar excusas por ello. Si hay una canilla que pierde, se llama a un plomero, no me rompan las pelotas. Nunca me voy a olvidar de Méndez, q.e.p.d, un compañero de unos 40 y pico cuando yo tenía apenas más de 20 que me decía que no se tomaba las vacaciones porque en la casa lo hacían trabajar más que en la oficina. Muy triste me pareció entonces, y muy triste me sigue pareciendo hoy. Que no se repita en sus hogares.

miércoles, 6 de febrero de 2008

NEW COLD CITY


Está todo dado para que el martes 12 de febrero arribemos a New York, a.k.a. the Big Apple (y todavía no entiendo como la gente de Mac no se apropió de este apodo.) El único temor es el frío, las temperaturas máximas llegan a 4º, nieve, lluvia, y bajo cero casi todo el tiempo. La queremos pasar bien, mucho mejor que bien, excelente, y es cuestión de combatir la helada si queremos triunfar. Mucho whisky, patinar, caminar rapidito, café (not for me, thank you), abrazos, y a emponcharse como esquimales, supongo que serán los planes si no queremos terminar al lado de las hamburguesas en el freezer. Pero dejemos claro algo, vamos a New York Fucking City, lejos el point del mundo. Estimado clima, no nos vas a derrotar, te lo voy avisando, do whatever you want, pero vamos a seguir con nuestras caritas sonrisa Colgate aunque sea porque se nos congelaron los labios.

martes, 22 de enero de 2008

EL PLANETA DE LOS SIMIOS... NEGROS


Vuelvo a El Planeta de los Simios, una película que ni siquiera me gustó gran cosa y de la que ya hablé antes. Hace unos días mientras leía distraído de pronto se me ocurrió cuál era el verdadero significado de la historia. Recapitulo: astronauta terrestre con nave a la deriva aterriza en un planeta extraño donde la raza dominante son los monos y los humanos son puestos en zoológicos para al final de la historia ver la Estatua de la Libertad y darnos cuenta que es la Tierra en el futuro. Resulta que el guión de la película está basado en el libro del mismo nombre de Pierre Boulle, francés que lo publica en 1963, pero el film se estrena el 5 de febrero de 1968. ¿Por qué las fechas son importantes? ¿Qué tiene de raro que adapten al cine un libro de ciencia ficción? Vayamos por partes, en el mismo 1968, pero el 4 de abril (escasos dos meses después), es asesinado Martin Luther King, Jr., líder de los derechos civiles en defensa de la población negra discriminada en Estados Unidos. A Malcom X se habían encargado también de asesinarlo, pero un poco antes, en 1965. Tal era el estado de las cosas en ese país por entonces, aguas nada calmas y el cielo se oscurecía cada día un poco más. Hacía ya años que millones de negros marchaban en protesta de un trato desigual, hartos. Estaban alterando el orden establecido, sacudiendo el tablero, querían dejar de ser considerados de segunda y servidumbre con un doloroso y vergonzoso pasado de esclavitud. Estuvo bien en claro y de entrada que los blancos, muchos de ellos, no aceptaron de buena gana esta solicitud de cambio, ¿ahora quieren ser iguales a nosotros?, ¡negros de mierda les vamos a enseñar a comportarse!, y mucha sangre corrió. Terrible, pero... ¿El Planeta de los Simios qué tiene que ver con esto? Descripto el contexto histórico, razonemos: ¿Qué es final del film sino una oportuna muestra del pensamiento blanco predominante en esos días? Si les damos la igualdad miren cómo vamos a terminar, enjaulados, una pesadilla, bajo ellos, nos van a dominar, se van a vengar, y todas las ideas que pudieran generar mentes que se había encargado por siglos de cometer innumerables atrocidades a su nuevo enemigo, resultado del miedo a lo distinto, el racismo, y un complejo de superioridad aberrante. De hecho hay un detalle minúsculo para tener en cuenta, en la cinta los simios se sentían agraviados si los llamaban simplemente monos por tomarlo como un trato despectivo, en la realidad lo mismo sucedía con los negros cuando en inglés los llamaban "niggers" y no Afro Americanos o simplemente negros. De hecho, la asociación nada feliz de persona negra y mono anidaba desde 1866 en blancos con corazones de carbón capaces de encapucharse y llamarse Ku Klux Klan. No puedo evitar pensar, por conspirativo que suene, que no hay mucha casualidad en la decisión de realizar esta exitosa y taquillera película, los productores de Hollywood son especialistas en hacer unos cuantos millones tocando la sensibilidad social vigente. Hubo un mensaje y fue enviado, de manera directa o subliminal, pero quedó flotando en el ambiente como un gas lacrimógeno.

jueves, 17 de enero de 2008

ARDE LA CIUDAD


Verano otra vez, la época donde el rico nada en mares muy azules y el pobre transpira sal gruesa. Las chicas muestran todo y parece ser todo lo que hacen. Los creativos quieren dar con el infaltable “tema del verano” pero se hunden en la arena de la mediocridad tirando ráfagas que no hacen blanco. Cortes de luz, cerveza caliente y música de grillos. Aunque quede poca gente en la calle siempre hay una marcha que origine un caos de tránsito, y juntos terminan reclamando algo que no pasa. El fútbol es una pelota pinchada. Los autos van a mil y chocan a mil, nuevo récord de muertos entre fierros y aceite, es indudable que no aprendemos más. Culparemos al calentamiento global, o a Cadorna, aunque lo único cierto es que cada grado se siente reduciendo a brasa lo que sus rayos tocan, factor 100 y ni eso. En las paradas de colectivos los afiches nos muestran gente perfecta sonriendo blancura estelar pero los que esperan derretidos son explosivos esperando su oportunidad de detonar. Verano otra vez, un infierno.