domingo, 16 de diciembre de 2007

MI VIDA: BANDA DE SONIDO (Introducción)


Quiero, a partir de ahora, arrancar con una serie esporádica y caprichosa de comentarios sobre distintos aspectos de la música, no la formal de conservatorio, simplemente la de esos cantantes, grupos y canciones que nos acompañan desde siempre.

Desde que tengo memoria siempre escuché música. Al principio eran los discos y cassettes que había en casa, mi introducción. Recuerdo discos dobles de música disco en mis primeras adquisiciones, y Dinastía de Kiss, claro. Pero desde entonces mis gustos ya se definían como eclécticos, y del country podía pasar a Seru Giran. Llegó la adolescencia, mi cabeza era un descomunal Ipod esperando llenarse a su total capacidad. Con 12 o 13 años logré una amistad comercial con el dueño de una disquería que me grababa compilados en cassette de lo que sonaba entonces, todo me venía bien, cada tapa de disco era un misterio que necesitaba resolver, y eran millones con sus colores y tipos de raros peinados nuevos. La radio FM, los hermanos mayores de amigos, y por supuesto esos maravillosos compañeros de colegio que conocían cosas nuevas y me las pasaban. Nunca voy a olvidar una mañana temprano arriba del colectivo rumbo al colegio, por suerte había conseguido un asiento, a mitad del recorrido sube un compañero con su walkman. Sin decir nada se sacó los auriculares y me los puso en mis oídos, me voló la cabeza. Cuando terminó el tema le pregunté qué era eso, My Way por Sid Vicious me contestó. Magia pura, ¿cómo no conocía el punk? Con los Sex Pistols llegaron The Clash, The Ramones. Mientras por otros lados venían U2, The Smiths, The Cure, Talking Heads. Nunca era suficiente. Gracias al Parque Rivadavia y todos los trasnochados que nos dábamos una vuelta un domingo de mañana por ahí siguieron apareciendo sonidos cada vez más extraños y fascinantes. The Doors, Velvet Underground. Como un agujero negro fui absorbiendo todo lo que pasaba cerca y no tanto. Del fumón conocí Bob Marley, de ahí al reggae. De un loco que robaba más que lo que trabajaba en una de las disquerías de culto aún con vida de una galería de Cabildo vino Joy Division. Todo el rock nacional de los 80’s que crecía a mi ritmo, los grupos parecían multiplicarse como ranas en una noche de verano. Hice noches de museo y me di una vuelta por la Prehistoria, Elvis, Chuck Berry, Buddy Holly, Eddie Cochran, Gene Vincent, Little Richards, dinosaurios cuyos gruñidos todavían retumban fuerte en un parlante.Tempranito hubo otra gente que me subió el volumen y empezó a sonar AC/DC, Iron Maiden, Metallica, Van Halen, y decenas de grupos maquillados con pelo largo. Tuve mi etapa Blues con BB King y Stevie Ray Vaughan a la cabeza. Faltaba más aun, los clásicos: Clapton, Bowie, Led Zeppelín, Pink Floyd, y por supuesto los Beatles y los Rolling Stones, cada uno me esperaba paciente, como lo hicieron con las generaciones anteriores, con su extensa discografía a entera disposición para que mis raíces se afiancen. Con Run DMC me acerqué al Hip Hop y de la mano de Dr. Dre me animé a más. El bueno de Marvin Gaye me hizo enamorarme del Soul. Y ni siquiera me atrevo ahora en hablar de los años 90, too much! Demasiada música como para enumerar a todos los responsables de haberme convertido en el espíritu inquieto y sediento de música que nunca abandoné, incluso hoy, 30 años después.
Nota a las corporaciones que hoy protestan por el intercambio de música vía download. Es cierto que llega mucho menos dinero en concepto de royalties a los autores (y muchísimo menos a ustedes, los que nos vendieron lo mismo en distintos formatos.) Los artistas ganan cada día más con sus más frecuentes que nunca shows en vivo, ahí la platita va en gran proporción directamente a ellos, y los estadios los llenan esos irrespetuosos que cantan todo lo que suena y aprendieron bajando gratis de internet pero pagan sus honerosas entradas sin protestar. Cambió el negocio, a llorar menos y a adaptarse. A ustedes discográficas subsidiarias de mega multinacionales les digo que el intercambio gratuito existió desde siempre, que nunca lo van a poder detener, que es la base para formar futuros músicos u oyentes. Los que están le pasan la posta a los que vienen, el conocedor introduce al neófito, los sonidos pasados se convierten en el futuro. John y Paul se conocieron intercambiando discos, lo mismo que Mick y Keith, los gustos afines los unieron, y el resto de la historia la conocemos todos. ¿Hubiera sido igual el mundo actual?

domingo, 18 de noviembre de 2007

MAKE LOVE NOT WAR


Ayer a la noche estaba viendo de casualidad un programa de esos que hoy abundan y en los cuales su único contenido es editar a modo gracioso imágenes que generan otros programas, el reciclado poco ecológico o el nuevo arte del copiar y pegar. Minutos antes de quedarme profundamente dormido pasaron imágenes de una convención de cine para adultos, un eufemismo del grotesco PORNO, y cuando no cine condicionado. Estrellas de proezas sexuales del pasado en video y las actuales de cámara digital desfilaban para la delicia de los fans. Había shows en vivo, todo muy lujurioso, chicas de plástico, comentarios de la ganadora de los premios a mejor escena de sexo oral y, si arrasó parece, de sexo anal. Un enano striper, un gordo de unos cincuenta y pico largos disfrazado de conejita Playboy, y varios hombres agradeciendo con micrófono en mano (no hay doble sentido acá) a sus generadoras de fantasías masturbatorias en la adolescencia, todo un tributo. Todo muy bizarro dirán, pero… ¿y a qué viene todo esto? Bien, me cayó muy simpático ver a la gente liberar lo que la hipócrita sociedad en general todavía se resiste a aceptar de manera pública, lo que hacen en privado ya sabemos que no resiste el menor análisis, verlos sonrientes, caras felices, simplemente la alegría de permitirse disfrutar del sexo en todas sus variantes sin pudor ni viejas amargadas y horrorizadas cerca, me hizo pensar que eso es lo que hace falta, coger más y mejor, especialmente mejor. No voy a querer ahora convertirme en un gurú iluminado que da consejos, pero es evidente al andar por la calle que es lo que nos hace falta, y cada día más. Debemos luchar por una sociedad bien cogida, y me refiero literalmente. El hombre que la puso bien es más considerado, la mujer que la noche anterior gritó como una poseída al otro día es una seda. Hay que dedicarle más tiempo, no es un pasatiempo más o una actividad poco importante, nos cambia el humor radicalmente, para mejor. Buen sexo, no simplemente sexo, no al polvo de compromiso, no al mínimo esfuerzo, poner ganas, ser creativos y abiertos de mente, no dejar para máñana el sexo de hoy. Perdón John pero esto no estaba en tu canción, imaginemos a los que van a un polígono de tiro para aprender a disparar, ¿no sería mejor que tomen clases de cómo ser mejores amantes? ¿Qué tal emplear el tiempo que se pierde criticando, protestando, peleando o hablando mal de los demás en ese feedback inmediato del sexo que es dar y obtener satisfacción? El jefe llega con una sonrisa a la oficina, la profesora en el aula también, TODOS. Hacer el amor y no la guerra declaraban como principio los hippies a fines de los sesentas, quedó en la nada, pero no deja de ser una gran idea. Basta de reprimidos desquitándose con los demás, basta de frígidas decorando un jarrón, digamos adiós a los mal cogidos del mundo, que si los pusiéramos a todos juntos en un solo lugar se matarían entre ellos en segundos, qué bueno sería.

sábado, 17 de noviembre de 2007

BORING!!!


Acá estoy, sábado a la noche, solo, encerrado en mi departamento. La soledad se cura pasado mañana, pero ahora los únicos sonidos que oigo vienen de la calle. Hay perros ladrando, quién sabe por qué, aunque a esta hora siempre ladran, tendrán sus motivos. Volvió el calor que se espera para esta época, habrá que ver cuánto tiempo pasa hasta empezar con las quejas transpiradas. Se nota que no hay mucho para decir. Tengo una pizza calentándose en el hormo y aprovecho el tiempo de cocción escribiendo, no se qué, pero escribiendo. Al menos soy honesto, transcribo fielmente una noche ABURRIDA. No me pregunto quién va a leer esto, no vale la pena. Estoy solamente esperando comer para después irme a la cama, tengo sueño, iba dormir una siesta pero nunca llegó y tengo ladrillos en los ojos. Fumo un cigarrillo más, pienso qué más puedo escribir, miro la pantalla que esta quieta esperándome, y me distrae el ruido de una moto que seguro lleva coincidentemente una pizza a alguna casa en la que ni siquiera quisieron prender el horno, ¿ya dije que volvió el calor? Perdón, tal vez todo se trate de un malentendido, y nada más.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

DARK SIDE



De pronto creo que lo peor de convertirse en adulto es la pérdida de la inocencia. Los colores van destiñéndose paulatinamente, ya no son nítidos, es un gran borrón, hasta que todo es escala de grises. Ver el mundo con otros ojos, miopes, aprender a ver la repugnancia, la verdad. Darse cuenta que la magia es sólo un truco, que lo peor espera a la vuelta de la esquina o puede pasarte de largo. Un día, un simple y burocrático día, por primera vez comprendés que aunque busques claridad en pequeñas cosas instintivamente, como para seguir adelante, en realidad cada vez hay más oscuridad en todo el mundo, nadie está a salvo, y te sentís vulnerable e insignificante porque ahora sabés que nada de lo que hagas es suficiente. Los malos hacen mal, en serio. Por momentos es posible evadirse, y es lo que buscamos constantemente. Utilizar cualquier medio que nos haga olvidar lo que deseamos nunca haber conocido. Tal vez de eso se trate la felicidad después de todo. Lograr no pensar la realidad por el mayor espacio de tiempo posible, crearse un mundo ficticio para habitar y no dejar que nada lo afecte. Volver a la inocencia a la que jamás se debería haber abandonado parece ser la meta imposible aunque muchos sonrían por el camino mostrando unos dientes picados.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

COMO SER UN DICTADOR EN 11 PEQUEÑOS PASOS

Aquí un pequeño manual de cómo gobernar desde el fanatismo. Si se encuentran muchas similitudes con la actualidad es apenas una casualidad, perdón, una causalidad. A aceptar o a pensar, esa es toda la diferencia, a no ser que se prefiera descansar en la inimputabilidad de la gran masa del pueblo.

1. Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.


2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.


3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. "Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan".


4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.


5. Principio de la vulgarización. "Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar".


6. Principio de orquestación. "La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas". De aquí viene también la famosa frase: "Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad".


7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que cuando el adversario responda el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.


8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.


9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.


10. Principio de la transfusión. Por regla general la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales; se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.


11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer mucha gente que se piensa "como todo el mundo", creando una falsa impresión de unanimidad.

Voy a dar el crédito que corresponde, esto fue escrito por un siniestro y aberrante personaje del Siglo XX, Joseph Goebbels, ministro de Hitler, ideólogo clave para el Nazismo. No hay más palabras…

miércoles, 5 de septiembre de 2007

ESPEJITO ESPEJITO, DIME QUIÉN ES EL MAS BOLUDITO


Principios de 1983, con mi hermano éramos unos recién llegados a la gran ciudad, Buenos Aires. Apenas mudados al barrio de Belgrano, a escasas dos cuadras del centro neurálgico, Cabildo y Juramento. Yo tenía 12 y él 10, platenses que no entendíamos nada de ver tanta gente, tantos autos, tanto comercio y todo junto al mismo tiempo. A la vuelta de nuestra casa había una juguetería. Éramos chicos, entiéndase, y era lógico que nos detuviéramos a mirar una juguetería, no íbamos a estar mirando heladeras. La primera vez que pasamos leímos con asombro que en la vidriera decía “Espejo Mágico”. Como quien no quiere la cosa intentábamos ver para adentro sin entrar, ¿dónde estaba el espejo mágico? No lo vimos. Nuestro primer pensamiento, en conjunto, fue: claro, acá hay cosas nuevas, raras. Pero no se nos ocurría cómo podía funcionar un espejo mágico. ¿Tanto había avanzado todo? A nuestra edad entonces todo era posible aún. Nos fuimos a casa con la duda, tímidos, advenedizos, no queríamos quedar como que no sabíamos. Pero el tema del espejo nos seguía dando vueltas en nuestras infantiles mentes, como todos habíamos visto Blancanives de Disney y a la bruja con su espejo, un poco de miedo nos daba, morbo que hacía que más lo quisiéramos todavía. ¿Llevaría pilas? Seguramente si lo ponen en grandes letras es “la novedad”, pero no nos habíamos enterado, en ese entonces ni amigos porteños teníamos, estábamos solos contra toda la Capital Federal. No se, o mejor dicho, no recuerdo, cuánto tiempo pasó en que mirábamos la vidriera con intriga sin resolver el misterio. Hasta que un buen día juntamos valor y fuimos hasta la juguetería exclusivamente para sacarnos la inquietud, llevamos la poca plata que teníamos, ¿quién sabe?, tal vez lo compremos si nos gusta. Nos animamos a entrar. Cuando una vendedora se dignó a preguntarnos qué buscábamos al darse cuenta que hacía rato estábamos mirando todo, y el local no era tan grande, le dijimos tímidos: “¿qué es el espejo mágico?” La fracción de segundos que tardó en contestar fue adrenalina pura, suspenso al estilo Hitchcock. La mujer de golpe se sonrió y contestó: “es el nombre de la juguetería.” “Ah”, con desgano dijimos como si no nos hubiera destrozado la desilusión, y compramos una máscara de goma de Spider-Man muy mal hecha, para no quedar como lo que éramos y en algún punto nunca dejamos de ser hasta hoy.

viernes, 31 de agosto de 2007

MINI EXPLICACIÓN

Tengo que ser sincero, lo tenía abandonado al Blog. Y de golpe, cuando se me ocurrió agregar algo, nunca más pude entrar, kaput. La clave, o lo que sea, todo me daba error. Antes que perder lo escrito decidí crear uno nuevo, ACIDO TOTAL, este. Al menos pude agregar todo lo anterior, lo que no se si es bueno o malo. Ahora si espero que no pase tanto tiempo sin alguna idiotez nueva.
Tu comentario siempre es bienvenido, tu dinero también.

jueves, 30 de agosto de 2007

XTRM


Hay algo que no entiendo, el deporte extremo. Parece ser que el objetivo es no morir en el intento. Es decir, arriesgar la vida y que la adrenalina que produce la cercanía de la muerte sea la recompensa, es la sensación del casi la quedo pero no. Interesante, se trata de la misma gente que usa un cinturón de seguridad en el auto mientras se dirige a un acantilado para tirarse de cabeza al mar y rogar que la marea juegue a favor porque parece que las piedras están un poco duras desde hace millones de años. ¿Qué necesidad tienen? ¿No es suficiente con zafar de los peligros diarios? No, quieren más. Trepar una montaña, saltar en una soga colgando de un puente, esquiar por una cornisa de hielo, felices los tipos, eso sí que es arriesgado, y dicen después en un almuerzo: “casi me mato, je je je”. Es como un suicidio indeciso, hacer todo como para matarse pero también todo lo posible para evitar la muerte, ¿en qué quedamos, por qué mejor no te quedás en tu casa? Si definimos que deporte es una actividad física gobernada por una serie de reglas en una competencia, ¿a quién le gana el paracaidista? ¿Al suelo? Tal vez tengas suerte y no mueras en tu intento de hacer Apnea o Parkour, pero te ganes una hemiplejía, un derrame, una rotura de 24 huesos, y así y todo puedas decir con orgullo: “no sabés qué grosso.” Ahora clasifiquemos un poco, ser basurero no es menos deporte extremo que los antes mencionados, pero es poco cool, hay olor feo, no a lugar. Correr el colectivo que se va cuando llegás tarde al trabajo, pararte en un para avalanchas en medio de la barra brava, manejar entre empedrado y baches, caminar ligero sobre baldosas flojas, sobrevivir a un shopping un domingo nublado, ¿por qué son actividades menospreciadas? ¿Siempre tiene que ser en lugares paradisíacos para que valga? Además, está esa cosa de tipo encerrado en una oficina, que vive en un edificio, y de golpe resentido sale a la naturaleza a desafiar las leyes de la física para probarse que está vivo. ¡Andá a vivir al campo y dejate de joder! Otra definición, turismo aventura, tremendo, impactante, por una semana somos Indiana Jones. Ya no basta con ir a la playa, no, ahora hay que treparse a una soga y que algo del cielo te revuelque por el agua. Dar una vueltita por las sierras, no, trecking, y usar indumentaria especialmente diseñada para nabos que reniegan de la ciudad. Bermuditas de tela del futuro, las remeras Dry Fit, las zapatillas con 37 suelas distintas, las medias cortitas, el Ipod, el bidoncito de agua anatómico, y siempre transpirados con esa mirada agotada pero una mini sonrisa de “qué bien me siento” mientras elongan apoyando la espalda en un árbol, y se sienten distintos, distintos por un rato hasta que retomen la rutina. ¿Qué les pasa, no jugaban cuando eran chicos? No se a ustedes, pero a mi los deportistas extremos me parecen igual de insoportables que el chico en la bicicleta del viejo chiste “mirá mamá, sin dientes”.

PLANETA DOS MACACOS





En ese sorpresivo giro de guión que hizo historia al final de El Planeta de los Simios (Planet of the Apes - 1968), nos asombramos junto a Charlton Heston, como el astronauta gay? George Taylor, al descubrir que su nave no había aterrizado por error en un misterioso y lejano mundo habitado por monos inteligentes que enjaulaban humanos sino que en realidad se trataba de nuestra propia Tierra, en un incierto futuro, la imagen de la tan neoyorquina Estatua de la Libertad semi-enterrada nos decía todo, mucho mejor que mil palabras. ¿Cómo llegamos hasta ahí? ¿Qué hicimos para que los simios nos dominaran? Uno se iba del cine con esas preguntas dándole vueltas en la cabeza, aunque no es mi caso porque la película la vi en alguna tarde de sábado de súper acción setentosa, pero al caso lo mismo da. Si, una de ciencia ficción con monos te dejaba pensando. Obviemos caprichosamente las cuatro pelis posteriores que intentaron sacar provecho del éxito de una idea, también la serie de TV y una remake de Tim Burton, dejemos pendiente el status quo de aquel glorioso final e intentemos contestar, como se pueda… y, para anticiparles les digo que todo comienza y termina con Bush. Lo que hizo hasta ahora no hace falta detallarlo, lo sabemos todos, él y sus secuaces monos en todo el mundo. Antes que termine su mandato, de puro simio que es, va a apretar los famosos botoncitos de colores creyendo, algo equivocado, que son los que le proporcionan su ración diaria de bananas de Ecuador y, ahí si, ahí vamos a presenciar los fuegos artificiales más reales de la historia de la pirotecnia desde el primer chino que jugó con pólvora cayendo de punta en nuestros balcones con macetas sin regar. Etoetó-etoetó-esto es todo amigos, oímos a Porky tartamudear antes que un hongo tamaño Trump Tower lo disperse por el espacio convirtiéndolo en el primer cerdito en el espacio. Claro, los capos actuales, los eslabones perdidos que nos gobiernan en la actualidad, bueno, no todos, los más modernos, ellos tienen protección y las explosiones no los matan, sobreviven, también varios de sus súbditos cercanos, conformando lo que va a ser llamado la población mundial, diezmada, claro, pero es lo que hay. La radiación es imbancable, alcanza picos de arco iris, y el bueno de George W. se siente un Dios vengativo, destructivo, y ya que está al pedo porque no puede ver la tele, no hay programas que no haya visto y odia las repeticiones, se dedica a soltar unos virus que tenía guardados por las dudas y se destapa su flamante plan macabro, Operación Imagen y Semejanza. Los que quedaron en lo que quedó de Francia dicen por lo bajo comiendo un queso podrido: olalá, qué será. Los humanos lentamente van pareciéndose en apariencia física al actual rey supremo emperador ahora auto-bautizado Cornelius Bush, y digo lentamente para hacer parecer que pasa bastante tiempo cuando en verdad es mucho más rápido ya que en cuestión de unos quince días son todos medio monos, o monos parlanchines, y los monos que zafaron monos quedaron. Tremendo, suena tremendo, a lo que hay que agregar que algunos resultaron inmunes a la arremetida virósica y no se transformaron en nada, puro humano nomás, y a perseguirlos, por qué, porque siempre hay que hacer cagar a la minoría diferente, por eso, ¿está claro? Hasta que estos neo simios un buen día se dieron cuenta que más divertido que cazar humanos con boleadoras era ponerlos en un humanológico y que los pibes changuitos, bien peluditos ellos y ni te cuento en verano el olor, les tiren galletitas. Pasaron los años, Bush emperador de los monos muere con algunas pulgas encima, sus gemelas heredan y así sigue la dinastía por más años de procreación hasta que una tarde soleada un extraño objeto volador no identificado colisiona. Del resto de chatarra metálica emerge golpeado y herido Charlton Heston, con un rifle en la mano y el culo lleno de preguntas.

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 20/02/2007)

MISS YOU




Una dosis de verdad y otra de invento. Noche de verano, tormenta, y te encuentra con tu mujer encerrados en un hotel miserable perdido en un pueblo perdido. ¿Qué hacés? Si bien está oscuro y llueve todavía es temprano, hay que comer, y la habitación o simple pieza no es el lugar que tenemos en mente como para pasar mucho tiempo más que el necesario durmiendo, si, nada más. Decidimos ponernos unas camperas y enfrentar el exterior, aunque nos mojemos va a ser mejor que el encierro. En el camino por la calle principal, si bien puedo admirar los rayos más impresionantes que haya visto jamás en 36 años partir el cielo e iluminarnos con esa perversidad de energía eléctrica desenfrenada, apenas caen unas gotas que no molestan. Avanzamos buscando un lugar donde comer, los únicos intrépidos que se le animan a una mala noche de domingo, además de nosotros dos por las causas ya expuestas, son adolescentes a los que no les importa salpicar sus remeras y musculosas, lo único que quieren es dar una vuelta entre ellos, escapar, ver y ser vistos, correr a refugiarse debajo de un cartel mientras saltan charcos a lo que todo se convierte en una pequeña aventura compartida, colectiva. Unas cinco o seis cuadras después, mirando vidrieras de negocios iluminados y sin marcas globales que los amparen, sólo el nombre del dueño o un nombre de fantasía muy poco original, como Gonzalo Sports, observamos un denominador común en todos ellos, algo que al principio pareció extraño pero debía tratarse de una casualidad y que luego se transformó en una norma. En cada uno de ellos, en todos los negocios, en sus vidrieras y mezclándose con distintos objetos de consumo como una linterna, una pelota o un camisón de enferma, nos encontramos que había fotos grandes de chicas de menos de 20, con nombre y localidad, que se iban repitiendo hasta que al rato ya las conocíamos a todas. Eran las candidatas de un concurso de belleza local, el cuál se organizaba con las representantes de distintas zonas del pueblo y de pueblos cercanos. Todos los negocios colaboraban y prestaban gratuita y democráticamente su espacio para la difusión y conocimiento general de las beldades locales. El tamaño de las fotos variaba según el presupuesto de la señorita, también la presentación, así como veíamos una cartulina muy Utilísima o manualidades escolares con el retrato pegado en contraste había una que en perfecto photoshop resaltaba la belleza natural con condimentos cibernéticos, billetera mata galán dirían las más humildes. En unos días estas famositas irían a competir por el cetro anual de Miss algo, máximo título que ofrece la zona además de un discreto bachillerato. En realidad es la reina de la vendimia o del flan casero con dulce, realeza de pueblo chico, infierno grande, todos sabemos lo competitivo y chusma que puede llegar a ser, por eso nada mejor que ser la más linda, y con reconocimiento oficial, coronita. ¿Cómo terminó el concurso? Poco sabemos, ya que nosotros nos tomamos unas cervezas Andes en lo que sería el bar con onda en muchas leguas a la redonda, comimos una pizza fresca, nos reímos un poco, analizamos a todos los que iban llegando con mucha subjetividad, y ante la iniciativa de pedir unos tragos y comprobar que el nivel de alcohol ofrecido era de dudosa calidad y que nos encariñamos con nuestros hígados tanto como para no incendiarlos de manera innecesaria es que optamos por comprar una Sprite de regreso y utilizar nuestro vodka finlandés, que había que ir a rescatar al auto, en aquel oscuro cuarto de hotel berreta. A la mañana siguiente, después de dormir francamente mal nos fuimos con destino Buenos Aires, 920 kilómetros mediante abandonamos el lugar. Poco sabemos dije, pero poco es algo más que nada y lo que sí sabemos es que en la campaña proselitista de las chicas en cuestión hubo brujería, magia negra, una agarrada de pelos, una metida de cuernos intencional, una que denunció corrupción y se retiró, otra que a pesar de haberse volteado a todos los jueces que pudo perdió por fea y por puta fácil, llantos, dos souvenirs de fiesta de 15 estrellados contra una pared con humedad, muchos pajeritos ansiosos, y que finalmente la ayuda del dinero torció la elección en la que ganó Miss Bowen, Daiana, nunca te olvidaremos aunque no hayamos podido ponernos de acuerdo en si tus ojos eran marrones o verdes.



(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 02/02/2007)

¡AGUANTE PAPA NOEL!


Llego de una parada brava, donar sangre, casi medio litro, lo suficiente como para que un vampiro erute y se duerma flor de siesta. Pero esta vez fue muy justificada la acción y como pocas veces fui por sentimiento, mi sangre fue para Papá Noel, en serio. Así es, al bueno de Santa lo operan ahora mismo del corazón, un asunto complicado, no es joda, tantos años saliendo en trineo desde el Polo Norte a recorrer el mundo y en una noche repartiendo regalos dejó sus huellas en el físico. Federal Express o UPS se relamen aguardando suplantarlo y cobrar en verdes, no se hagan ilusiones, el gordo vuelve el 25 del 12, con todo. Puede sonar mal, pero cuando estoy esperando que me llamen para clavarme la aguja en una pobre vena que luego intentará escaparse me pongo a pensar en que eso me pasa por cumplir todos los puntos necesarios de un extensísimo formulario, soy sano aunque esté hecho un tonel, apto, y aburrido. Si, digo aburrido, porque no tengo tatuajes, piercings, ni sexo salvaje e inseguro, ojo, tampoco enfermedades graves, pero nada que me exceptúe. Y mi mente toma un desvío, ¿hay gente que se siente contenta por no poder dar sangre? Yo creo que si. Te dicen: yo tuve hepatitis, sorry. O… lo que pasa es que estoy tomando un medicamento para el reumatismo del páncreas inferior derecho. Zafé. Eso es lo que sienten, zafé. Chamuyan un digno “yo daría” pero saben bien que ni en pedo. Lo peor es que estos garcas un día son atropellados por un bondi y necesitan una transfusión ya y quién les da la sangre, un pelotudo como yo. Este año, si Bugs Bunny (o sea Dios) quiere me tatúo, de puro jodido, así que a vos que te hiciste el nabo cuando te necesitaron que te de sangre Cadorna Jr.

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 01/02/2007)

COLORIN COLORADO

Y todo sigue igual. Digamos sin entrar mucho en detalle que vengo hace 6 meses esperando que se de algo trascendental pero no. Ilustración de cuento infantil: un cazador se agazapa en un hueco entre las montañas del Himalaya, soporta las bajas temperaturas durante toda una temporada, está allí para cazar al mítico Tigre Turquesa, existen pinturas rupestres que lo muestran majestuoso, el color elegido puede haber sido sólo porque se quedaron sin pintura naranja hace miles de años, nadie lo puede asegurar o negar, pero es turquesa, muy turquesa, incluso un viejo sin dientes que bebe un extraño té en Nepal asegura haberlo visto a la distancia cien años atrás, y así y todo el cazador, con mucho hambre y frío sigue su espera paciente, el arma cargada para cuando tenga la oportunidad, intuye que el lugar que escogió es el ideal y nada más resta que haga su aparición el tigre, efectuar un certero disparo, y haber cumplido con su sueño de capturar al milagroso tigre turquesa, hasta que no sabemos del todo, o nada, qué fue lo que pasó allá en Asia pero sí que el cazador regresa a casa con una bolsa en su mano derecha, la bolsa no es tan grande como para contener un tigre turquesa en su interior, sospechamos algo malo, aunque nos consolamos un poco pensando que tal vez traer al tigre entero hubiese sido engorroso y que por ahí lo que contenga la bolsa sea un pedazo de piel, una garra, o la cola enrollada al menos, y es entonces cuando llega el gran momento y el cazador abre la bolsa, suspenso, mucho suspenso, estamos a punto de ver algo que imaginábamos legendario, el cazador introduce su mano en la bolsa y… ¿qué saca de adentro?, ¿qué? Un hámster muerto y apolillado, los ojos cerrados en forma de cruz, algo imposible fuera de la lógica del dibujo animado pero el hámster insiste en mostrar 2 cruces en lugar de ojos, también tiene una patita ennegrecida en la que no se aprecian dedos, y huele muy mal, le hizo falta heladera, nos decepcionamos, el cuento no termina bien, tanto misterio para nada, así es la vida mis pequeños.

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 31/01/2007)

VINO A MENDOZA



Ayer volvimos de Mendoza, largo viaje por el gran país de la nada para ver por la ventanilla cuando vas en auto. En 8 días allá si vi cosas, montañas, muchas montañas de todos los colores y alturas, hasta el Aconcagua vi, y ríos con agua y muchos secos como piletas (piscinas, perdón mendocinos) vacías. Es extraño cruzar un puente y que por abajo pase… tierra, y no una vez, todas. Nevó en el monumento del Cristo Redentor, a 3.850 metros sobre el nivel del mar no se te puede caer una idea, el viento helado se lleva todo lejos, no tanto, a Chile nomás. Al final encontramos el Puente de Inca, lo habíamos pasado de largo, una tendencia muy 2007 en nosotros, para ir a cualquier lado hay que dar muchas vueltas hasta localizar el sitio, no menciono las puteadas internas que esto causa por respeto a la intimidad. El efecto de la altura me afectó, y es verdad la pelota no dobla, y la pelota era yo con palpitaciones y sin aire, todos andaban como en fast forward en un DVD ecológico, pero la vida da revancha y a todos los escaladores con sus gigantescas mochilas a cuestas los pasé a 120 mientras hacían dedo, ¿quién es el que ríe último, eh? De tanta maravilla natural lo que más me sorprendió fue un zorro cruzando la ruta, ¿cuántas son las posibilidades en la vida que te cruces un zorro y te mire?, no se, pero a mí me dejó impactado, y debe ser que soy bicho de ciudad. Lindos paisajes, muy bonitos ellos, también las bodegas y todo el vino. Aprendimos mucho de vino, de uvas, varietales, barricas, cosechas, prensas, mosto, roble francés o americano, estiba, cavas, fermentación, cortes, boutiques, malbec, semillón, por suerte hay gente copada que todavía se da el lujo de enseñar a neófitos y no considera perder el tiempo, es una inversión piensan, y yo les agradezco de corazón. Ahora cuando gaste fortunas en vinos reserva me voy a acordar de todos. Otra cosa, se los digo a ustedes señores que viven del turismo en Argentina, pónganse a laburar, hagan, abandonen la siesta por estos meses, y por una puta vez sean realistas a la hora de cobrar. Si hay una playa, una montaña, un cerro o un río, no es gracias a ustedes, y porque construyan (y me queda gigante la palabra) un hotel de morondanga no se transforma en un Hyatt nada más que por el precio que se les antoja facturar y sin tarjeta de crédito, hay que dar servicio para cobrarlo. Muy especialmente va esto para el viejo de General Alvear y sus 2 estrellas igual de mentirosas que las que puso Gilnasia de La Plata en su camiseta, usted y yo sabemos bien que aire acondicionado es otra cosa y déjeme de joder con las interpretaciones. Ah, y el hotel de Villavicencio que vemos en las botellas de agua mineral está cerrado desde 1978, una pena que nadie tenga un gramo de cerebro y ganas de reacondicionarlo, no pude evitar pensar que el fantasma de un Jack Torrance local me iba a abrir la puerta para invitarme a tomar un tinto, pero no, terminé comprando en un modesto restaurante aledaño el alfajor de maicena más caro y con menos dulce de leche de toda mi existencia, tan seco como el río Mendoza. Y hablando de Mendoza, pero de la ciudad, no es limpia, repito no es limpia, es una mugre, otro mito que se esfuma. No se por qué, pero cuando te despedís de la gente, muy macanuda en general, siempre te tiran un “suerte”, costumbres cuyanas. Suerte.




(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 30/01/2007)

OIDO A LA PASADA


Diálogo entre una señora y su mucama en un coqueto departamento de la calle Juncal:
- Decime Olimpia, ¿tu marido de qué trabaja?
- El Sergio es piletero.- ¡Ah, pero mirá que bien!- Y si, se las rebusca.
- ¿Y dónde aprendió a construir piletas? ¿Estudió algo, no?
- Él limpia piletas, señora.
- Pero dijiste que es piletero.
- Si, señora, es piletero, pero…
- ¿Entonces?
- Y así le dicen a los que limpian las piletas. El Sergio anda con la renó 12 cargada de mangueras, tachos de cloro y todo eso para dejar las piletas como nuevas.
- Pero eso es nuevo, antes no se le decía así al que limpiaba una pileta.
- Y debe ser nomás.
- Si, si, bueno, pero tiene trabajo y eso es lo importante, Olimpia.
- Si, trae sus pesos, pero no alcanza.
- Ya va a alcanzar, Olimpia, vos siempre quejándote, che.
- No, señora, no, digo que…
- Dale, no seas chanta que son jóvenes ustedes. Y fijate que en mi cuarto el piso es un desastre, andá, dale.

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 19/01/2007)

BRINDISI


Basta de brindis, por favor. Ahora descubro que debajo de la mesa, contra la pared, en penumbras yace un corcho de champagne, testigo sobreviviente de un festejo impuesto. Muchos buenos deseos que van a quedar en eso, deseos y punto. La vida no sabe de cambios de año, todo sigue y, como es verano, con calor. Es el momento en el que a falta de ideas es apropiado compilar lo mejor del año que pasó, o sea lo mismo que ya viste, oíste o leíste antes pero al menos supuestamente se trata de haber quitado lo que fue aburrido, obvio, a criterio de quien edita que bien puede tratarse de un total imbécil. Hasta marzo, nada.


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 19/01/2007)

PUCHO STUDIOS HOLLYWOOD



Hubo un tiempo en que cuando veías cine made in Hollywood podías notar que un actor secundario hacía su aparación reiterada, omnipresente, lo veías en todos los fotogramas, era el cigarrillo. Humphrey Bogart, leyenda dorada, nunca era capturado por la cámara sin un cigarrillo en su mano. Ellos, ellas, todos fumaban, era chic. Cuando hizo su irrupción la TV y con ella vinieron sus hijos, las series, lo mismo, todos fumando, ¿alguien recuerda lo mucho que fumaba Maxwell Smart?, el 86 era una verdadera chimenea incontrolada. Hasta que un buen día los fumadores de la pantalla se empezaron a ver cada vez menos, al menos los buenos, esos héroes de gran corazón a los que lamentablemente les gustaba dar unas buenas pitadas entre rescate y rescate. Y apenas nos dejaron a los villanos, o a las víctimas negligentes pero viciosas que moralmente debían morir en cámara de un justo cancer pulmonar, como únicos usuarios del tabaco. Hoy directamente es casi imposible ver a un actor fumando en cámara, por el mal ejemplo se dirá en el manual de la corrección política, aunque les daremos vía libre para usar una ametralladora anti-terrorista. El mundo, se sabe, no es igual a los sets multicolores de los grandes estudios, los actores son humanos, tras bambalinas prenden sus cigarrillitos y escupen nicotina antes de pasar por maquillaje. Tal vez hoy, el cine under refleje mejor la realidad, como siempre, y hoy es rebelde mostrar a gente fumando mientras representan una escena, ya no lo es una línea kilométrica de cocaína ni un genital en primer plano, un simple puchito aterra el orden establecido.




(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 17/08/2006)

HAY HUMO EN TUS OJOS


Soy fumador, más de un paquete de 20 al día, a veces hasta dos. Se del grave daño que me causo y el que negligentemente también provoco a los que me rodean, en su mayoría mis seres más queridos. Soy adicto. Mi adicción al tabaco es una enfermedad, así lo reconoce la OMS (Organización Mundial de la Salud). Las pruebas en contra del tabaquismo son concluyentes y devastadoras, fumar es indefendible, es un mal comprobado, no tiene beneficio alguno. Consecuentemente diferentes gobiernos del mundo han iniciado campañas antitabaco, lo que significa comenzar con la prohibición de fumar en ámbitos públicos. Es lógico, las personas sanas que inteligentemente no fuman (mal llamados no fumadores, como si existiera una categoría tal) deben ser resguardadas de los irresponsables como yo que contaminan su aire. No a fumar en el trabajo, ni en restaurantes o bares, ni centros comerciales, ni bancos, ni en el transporte público, ni en espectáculos deportivos o recitales de música, pronto ni en la calle. Señores, ha comenzado la temporada de caza. Históricamente siempre se ha buscado un chivo expiatorio a los males sociales, la bruja a quemar hoy es el cigarrillo. ¿Por qué digo esto después de tanta evidencia contraria? Porque es hipocresía pura, el fin en este caso es noble pero el método un mal chiste. No entiendo como se puede suponer desde las altas esferas que cercando a las hordas de fumadores al único resguardo de sus madrigueras han concebido un estratégico y grandioso plan. “Si no los dejamos fumar casi en ningún lado, van a abandonar ese mal hábito”. ¡Genial, grandioso, espectacular! ¡Gracias a Dios por estos cerebros libres de humo! A ver, ¿resulta que un porcentaje muy alto de la población es fumador y un gobierno decide que no es su problema, que el problema es de ellos? ¿Al país no lo hace la gente que lo habita? La táctica es demonizar al fumador y lavarse las manos en el asunto, yo se los prohibí, yo me preocupé, yo hice algo, vótenme. Prohibir, bueno, prohibir hasta por ahí nomás, hasta donde no me cuesta nada. Entendamos algo, comprar cigarrillos es legal, fumarlos cada vez menos. Esa estampilla que tienen pegada los atados es nada más ni nada menos que el impuesto que cobra el gobierno por fumar, además compone la mayor parte del precio de venta. Algunos políticos tristemente se han excusado de su sádico oportunismo recaudatorio aduciendo que aumentando el valor del paquete por medio de impuestos lograrán quebrar la economía del fumador y hacerlo por fin decidirse a renunciar al tabaco. ¿Alguien aún cree que un adicto se preocupa por el precio de su adicción? No, es muy poco serio, el cigarrillo y sus millones de consumidores dejan toneladas de dinero al fisco cada día, ningún otro producto comercial posee tanto gravamen. Seamos realistas, si de verdad se preocuparan por la salud de la gente, si actuaran en consecuencia con las declaraciones rimbombantes, el primer debate sería directamente prohibir el cigarrillo y, con todo el dolor del bolsillo estatal, cerrar la canilla con su grueso chorro de divisas que éste genera. Habría grandes planes de apoyo médico y psicológico para los fumadores, educación seria desde edad temprana, y seguramente muchas cosas más de las que existen ahora. Negar el rol de dealer del Estado es patético, ¿cuánto hace que saben que están lucrando con adictos? La inmoralidad del caso hace que las buenas intensiones se hagan humo, el mismo humo que emana de la cortina con la que cubren con demagogia barata el alto costo de ser responsables directos en la proliferación de enfermos, ¿no deberían proteger nuestra salud?


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 10/08/2006)

LA VIDA POR LOS COLORES


El Mundial de fútbol llega como un huracán que arrasa durante un mes cada cuatro años, y por supuesto que deja secuelas tras su paso. Durante el mes que dura el campeonato la mayor parte del mundo no contempla otra cosa que esos 64 partidos. Si comés chicles, son los del Mundial, un dentífrico o la gaseosa, del Mundial, el desodorante, cerveza, salud privada, un sacapuntas, la revista ParaTí, papas fritas, el chocolate, seguros de vida, y los celulares, todo tiene que ver con la fiebre del Mundial, todo tiene que ver con todo aunque no pegue ni con cola. A vender rápido todo el stock antes de la eliminación, o guarda que no haya campeonato y todo cotice el quíntuple. Banderas del país por donde quieras ver, todo adornado con los colores patrios, exagerado triunfalismo de propaganda de épocas de guerra, ¿dónde estarán ahora los estandartes nazis? Nuestra bandera no es la bandera de un país sino la bandera de un equipo de fútbol, a Belgrano en definitiva le habrá quedado apenas el tremendo mérito de ser el cultor de la camiseta argentina, ¿pagarán Adidas o la AFA los derechos a sus herederos? La vida por los colores. Y si, parece que cuanto más celeste y blanco tenés encima más hincha de Argentina sos. Ahora se pintan la cara, entera o los cachetes (depende la audacia), los gorros de arlequines, los boludos del Mundial, esos que copian la idea del hincha global, un Playmobil al que sólo se le intercambian los colores para acentuar la diferencia. De golpe y porrazo tenés a todas las minas, y a los salames que no miran nunca ni un aviso de Fútbol de Primera o los canales deportivos los pasan de largo con la velocidad de una picada clandestina, opinando tácticas y eligiendo jugadores con la autoridad que da el “es el mes del Mundial”, nada más. Insufribles, insoportables, se te sientan al lado y te preguntan por qué el réferi tiene casaca amarilla, ¿no era negra?, mientras sufrís por ver mal parado al 4 tuyo que habilita al 9 de ellos, gritan cuando la pelota pasa a 30 metros de la red, creen entender a la perfección este maléfico juego por ver un breve compacto en un noticiero y que, al ver un partido completo con todos sus más de 90 minutos, recién se enteran que existen los laterales y que el arquero saca del arco, abominables, desagradables. Amo el Mundial desde que tengo uso de razón, se que hay precios que pagar, aunque últimamente son muy caros para mi bolsillo.


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 29/06/2006)

¿CUANTO VALE SER LA BANDA NUEVA?


Por plata somos capaces de todo. Te podés comer un pedazo, trabajar 25 horas seguidas, matar o morir en el intento, hacerle de psicólogo a tu jefe, todo vale si se paga, todo para ganar unos pesitos. Orgullo, honor, vergüenza, códigos, son simples bienes de cambio, moneditas, valores económicos negociables por aquellos valores que otrora supimos… ¿valorar? La alquimia era mucho más sencilla de lo que se creyó inútilmente por tanto tiempo, si parece que con darle un par de pincelazos de pintura dorada a un montón de mierda lo que obtenemos son relucientes lingotes de oro. Te juro que si es así, te doy mi palabra, pero si aparece alguien con un sobre jugoso en el medio tal vez me olvide un poco que te la di. Si tengo más billetes que vos, valgo más que vos, y si valgo más entonces soy mejor, no hay méritos y no importa tampoco, el juicio es unánime y no admite discusión. Correte ser inferior que vengo en cuero manejando mi super bólido, el LCD a pleno transmitiendo en potente 5.1 un recital unplugged de Los Leales, ¿y qué?, tengo plata, todo se me perdona. Lo que en un pobre es mal gusto en un rico es exentricismo, análisis de un asqueroso subjetivismo pero real como el perro roedor que luce en la pantalla tibia la estrella fugaz de hace un segundo. Una cuenta corriente con ceros en exceso, ¡qué tipo interesante! Mirá la mansión que tiene ese, la pileta parece una cancha de fútbol, ¡qué muchacho intenso! Todo te queda bien, la crítica se endulza como un diabético terminal, es muy bueno ser millonario, más lindo, alto, musculoso, todo bien mi fenicio amigo, muy bien. ¿Y qué sos capaz de hacer por vivir la vida loca como manda el jet set? ¿Cuánto te dan por el riñón de tu vieja en el mercado?

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 06/06/2006)

SE ME ANTOJA UN PIBE


Una semana atrás dije en una conversación que tener hijos era un capricho. ¡Peligro, hereje suelto! De más está decir que fui atacado verbalmente de todas las maneras posibles, contradicciones y desdecirse una y otra vez, balas de palabras en ráfagas asesinas, no por el contenido sino por la velocidad. La simple idea de refutarme a cualquier costo, como si se tratara de erradicar un peligroso virus antes que ingrese en el sistema y lo aniquile para siempre, fue mucho más importante que detenerse aunque sea sólo un segundo a considerar la viabilidad de lo que estuviese diciendo fuera cierto. Desde ya que no digo que mi afirmación no merezca prueba contraria, no, ni siquiera que tenga razón, es sólo una teoría para ser discutida, una de tantas. Es más, considero con seriedad la posibilidad de tener un hijo. Pero me encontré de pronto enfrentado en una guerra santa de dialéctica familiar, ante un fanatismo conservador cargado de furia incrédula, como si de golpe mi intención hubiera sido matar a Dios. Eso lo dejo para otra reunión. Tal vez mi oportunismo dejó mucho que desear, asumo eso. No medité previamente dónde estaba ni con quiénes, mi error, aunque es también mi debilidad provocar dudas, que lo establecido pueda tambalear un momento, algo de caos en el orden aceptado. ¿Y es un capricho procrear después de todo? ¿O el capricho es mío? Sigo convencido de las dos cosas, y además que cerrar la boca aún me cuesta bastante. Se que tengo derecho a decir lo que pienso, y es algo con lo que espero morir algún día y se mantenga intacto hasta entonces. Pero eso no fue todo, días después comenté como una anécdota el incidente a otro grupo y lo mismo ocurrió, de nuevo la gente a mi alrededor se sintió ofendida en lo más profundo, al hecho de comentarlo a terceros como si de repente, o ya confirmando sospechas previas, yo me hubiera vuelto un terrorista demente, un tipo capaz de volar por los aires todo lo más sagrado en lo que es posible creer, eso y sin titubear un segundo. ¿Qué clase de tipo soy?, piensan hoy, ¿cómo se atreve a decir en voz alta semejante barbaridad?, ¿quién se cree que es?, ¿o no sabe que es una falta de respeto?, hablan entre ellos, ¡un idota, eso es!, si no fuera así, ¿a quién se le puede ocurrir cuestionar la procreación? No puedo dejar de sorprenderme, voy demasiado contra la corriente parece, sinceramente nunca supuse que una idea suelta pudiera causar tanto daño, tampoco que hubiera cosas de las que no se pueda opinar diferente, retórica pura, eso sí lo se, pero como dije antes no termino de aceptarlo. Entonces es que desconfié de los valores de mis interlocutores, si les molesta demasiado es porque hay inseguridad, quizás haya metido el dedo en una llaga de la que se desconocía su existencia. Si ya es padre, o está en camino de serlo, asumir que su hijo haya sido tan un capricho como la compra de un par zapatos caros, o hacer un asado en un día lluvioso, puede generar una incomodidad urticante. Peor aún, tal vez nunca pensó por qué quería un hijo, y si lo hizo, jamás lo fundamentó con algo más sustancioso que sólo las ganas de hacerlo. ¿Será porque se puede, porque somos capaces de generar vida, porque poseemos la habilidad de engendrar un ser parecido a nosotros, porque nos sentimos poderosos, porque queremos darle un sentido a nuestra vida del que aparentemente, según podemos apreciar a vuelo de pájaro, está careciendo? Seamos sinceros, un poco al menos, es muy simple concebir bebes, aunque las personas que se la pasan penando en tratamientos de fertilización quieran lincharme, la abrumadora mayoría de la población mundial está en condiciones de extender la especie. Cualquier par de desquiciados, por el momento sólo de sexos opuestos, sin siquiera proponérselo genera un espectáculo biológico de tremenda magnitud, una célula de cada uno, unirlas por medio de la sexualidad, y dar comienzo a un futuro ser humano, nada más y nada menos, y esto pasa cada segundo, como por ejemplo “AHORA”, si, ya nació una flamante persona, y otra, y otra, y otra, y si mientras leías miraste un instante para otro lado, otra más. Dicho esto, me imagino apto como para quitarle un poco de misterio al asunto, un milagro que hacen todos deja de ser un milagro para convertirse en una rutina cotidiana, ¿si los más de seis mil millones de habitantes del planeta todos fueran Jesús alguien se maravillaría por contemplar a otro multiplicando panes o caminando por la superficie del agua? Tener hijos no es fundamental ni necesario para la supervivencia, no hace falta ser un genio para deducir que nadie muere por no ser padre, no de causas naturales. Tampoco nadie está obligado. ¿A esta altura es necesario seguir recordando que nadie pide nacer? ¿Egoísmo, les suena? No existe elección para el que nace, la elección fue tomada de antemano por él, y los motivos son tan diversos como estados de ánimo hay, por lo que buscar un único patrón se hace casi imposible. A veces se hace con amor, pero también puede ser producto de una violación. Hay padres muy responsables y otros que abandonan su cría. Se les da amor y también se los condiciona de por vida. Las buenas intenciones por sí mismas no garantizan éxito alguno. El instinto nos juega una mala pasada, nos lleva a la reproducción como al resto de las especies vivientes. Pero si por algo nos diferenciamos es por ser capaces de razonar, así que no le echemos la culpa a lo instintivo, y mejor hagámonos cargo de una insuficiencia racional. ¿Cuánto hay de esencial en el deseo de generar descendencia y cuánto de archivo en el disco rígido que nos instala la sociedad? Es lo normal, lo que hacen todos, lo que se espera de uno, ¿y eso no condiciona la decisión? Probablemente, cada cual tenga su propia versión de por qué queremos tener hijos. Yo simplemente manifiesto que no encuentro una justificación terminante, una que no admita dudas. Por eso creo que, en lugar de dar explicaciones personales con fines universales, es decir querer partir del propio ejemplo para explicar todos los casos, sería más honesto encoger los hombros y con humildad conceder: porque tengo ganas, y punto.Hablemos de los DINK (double income, no kids; doble ingreso, ningún hijo), parejas que deciden no tener hijos. Un fenómeno del primer mundo que ya ganó su sigla propia. Los censos actuales demuestran el constante crecimiento de estas uniones, desde ya que en Argentina esto recién se puede notar en la franja más pudiente de Capital Federal. El diario Clarín publica el 31 de julio de 2005 un artículo de Georgina Elustondo sobre el tema en el que sugiere con elocuencia que: “La decisión de no procrear y de orientar la vida hacia otros proyectos enciende las críticas, y hasta el escándalo, en algunos sectores: los acusan de cómodos y eternos narcisistas, incapaces de asumir responsabilidades de adultos; y otros hablan de personas egoístas y ambiciosas, entregadas a competencias varias y perdidas por el consumo selectivo y de calidad. Pero abrir la cabeza, escuchar y respetar siempre es mejor que juzgar. Entonces, ni buenos ni malos, ni mejor ni peor: parejas que no consideran que los hijos sean necesarios para llevar una vida plena; personas que asumen que no desean o no pueden entregarle a un niño el tiempo y el cuidado que necesita y actúan en consecuencia. No desafiando sino soltando, simplemente, la obligación de ser padres. ¿No es mejor que traer al mundo un bebe sin espacio donde ubicarlo, sin convicción ni deseo?”Otro hecho que influye notablemente es el avance del rol profesional de la mujer, siempre relegada, y quién sufre históricamente las consecuencias del embarazo en el progreso laboral. Algo comprobable en la actualidad es la postergación de la edad para tener el primer hijo, hoy una madre primeriza que supera los treinta es algo común, unas décadas atrás hubiera sido tildada de vieja. La periodista Mónica Soraci acaba de publicar un libro llamado ¿Hijos?, no gracias. A partir de ahí la polémica recién comienza. Dice ella: “Es increíble pero a mucha gente el tema la enoja. Somos poco respetuosos y tolerantes. ¿Por qué cuesta aceptar que algunas mujeres se completen con otras cosas y no sólo a través de un hijo? Nos cuesta aceptarlo pero es una realidad. Hay mujeres que priorizan la profesión o quieren ganar dinero; otras temen que un tercero invada la pareja o dicen que no quieren hipotecar su vida. Y es respetable. Mujer no es sinónimo de madre, pero hay que ser valiente para bancarse la decisión, porque la sanción social es fuerte. No se trata de insinuar que el deseo de maternidad es obsoleto, sino de reconocer que el deseo de no ser madre es tan respetable como el deseo de serlo.”Recuerdo que uno de los puntos fustigado con mayor vehemencia fue el empleo de la palabra capricho en la oración “tener hijos es un capricho”. Capricho es otra cosa, me decían, tu error fue la elección de la palabra. Capricho es según el diccionario enciclopédico Planeta:1 Idea o propósito que uno forma sin razón aparente. 2 Antojo, deseo vehemente. De acuerdo al diccionario Plaza Janes: Idea o propósito que uno forma, sin razón, fuera de las reglas ordinarias y comunes. Antojo, deseo vehemente. En esto, y por lo expuesto en las definiciones de los mataburros, podríamos declarar un empate provisorio. Si tomamos la primera acepción no sería correcta mi afirmación. Aunque si tomamos la segunda, la elección del vocablo gozaría de total autoridad. Ahora bien, técnicamente el que puso la palabra en cuestión en el tapete fui yo, por lo que para invalidarme por completo habría que demostrar que no existe ninguna definición que concuerde con el sentido de mi frase, y de hecho las hay. Por lo tanto concluyo que si utilizo capricho bajo la acepción que dice que es un deseo o antojo vehemente no estoy equivocado y mi apreciación es absolutamente correcta. Reconozco como legítimo lo que otras personas me repiten hasta el cansancio, que jamás acepto equivocarme. Además, y también aciertan, agregan que puedo ser insoportable en tratar de demostrar mi verdad.


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 04/06/2006)

DICOTOMIX


Ni jugados ni piolas. La ambigüedad de la clase media, dicotomía mediante, un lugar donde una cosa puede ser una cosa o todo lo contrario, dependiendo del contexto. Un policía es un buchón cuando te fumás uno a escondidas en la plaza o cuando querés entrar a la cancha y te palpan buscando misiles que la barra brava ejecutará a su antojo un rato después. Un policía es el séptimo regimiento de caballería cuando los muchachos de cara filosa se acercan y aparece el uniforme añil. ¿En qué quedamos? El morocho es divino, si, cómo no va a serlo si me lava el auto, me vende lo riesgoso, o se moja en la moto gestionando mi jubilación, soy copado, charlo con él, le regalo algo que no me sirve, pero a mi casa a comer nunca vino, no faltará la oportunidad. Conciencia social, de lejos, mejor de La Boca para afuera. Déjenme leer mi Che Guevara edición rústica con mi cerveza guerrillera bajo la sombrilla marca cerveza top. ¡Ja, un boludo pasa en su 4x4 embarrada en los lagos de Palermo!, idiota, aventurero de pacotilla. Piquetes que interrumpen mi camino, complican todo, si por un chori y un tetra votan lo que sea. El pueblo soy yo que pago mis impuestos, que tengo un título en la UBA, que alimento la economía de la que viven los sucios de la casa de lata y los limpitos del country arbolado con esmero. Prendo la compu (¡hay 2 mensajes nuevos!), escucho un disco algo desconocido pero muy original, un pucho en envase de cartón y mi plato de comida light, no me jodan, en un rato miro un DVD y a la cama que mañana hay que madrugar a las 8:30, parece que va a hacer frío.


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 01/06/2006)

MOSTROS, LOS NUESTROS


¿Recuerdan a Frankestein, ese monstruo armado con un montón de partes de diversos cadáveres? Si, el milagro de la vida emergiendo de cuerpos chatarra. ¿Así se sentirán los que van al cirujano plástico para vivir al fin? A diferencia de la novela, nadie los persigue para destruirlos, en todo caso los hacen participar en novedosos programas televisivos o conducir los mismos, eso sí, al hablar no se distingue ficción de realidad. Otro era Drácula, el vampiro que rondaba de noche para succionar la sangre de vírgenes mientras de día dormía la mona con la panza llena. No es muy complicado salir una noche y ver a émulos del famoso conde, en apariencia y edad, recorrer boliches con niñas en sus faldas que bien podrían ser sus nietas. Necesitan alimentarse de juventud para no reconocerse ancianos, muerden el cuello pero más de un chupón no dejan, y generosamente permiten el drenaje de sus frondosas billeteras. Por favor no olvidemos al Hombre Lobo. Un pobre estúpido con la mala leche que una vez por mes, en luna llena, se transformaba en un mazacote de pelos largos y garras, aullando con furia, resentido. Podemos ver unos cuantos ejemplares los fines de semana en la cancha, que ante cada pitazo que consideran injusto, en realidad todos los que no son a favor de su equipo, sacan la bestia que llevan dentro y son capaces de tirar lo que tengan a mano, trepar alambrados con agilidad animal, salivar con las fauces abiertas, y claro, aullar insultos hasta dejarte sordo. También estaba el Monstruo de la Laguna Negra, ¡qué miedo, mamita! Cruzo el puente de La Boca y abajo el Riachuelo, un caldo podrido del que puede salir cualquier cosa, cualquier cosa mucho más terrible que un pescado exagerado con patas y brazos colgando, y ahí se desaparece en serio, y para siempre. De la Momia que regresaba de la tumba producto de una maldición ni quiero hacer mención, veo miles exagerando maquillaje, firmes en sus puestos que nunca abandonarán frustrando a generaciones enteras, sobreviviendo a sus víctimas, hundiéndose en interminables arrugas que continúan surcando sus rostros como rutas que quisieran completar una telaraña misteriosa. Por eso, monstruos son éstos, no me vengan con el ingenuo terror de la pantalla grande que no asusta ni un poco a los que estamos acostumbrados a convivir con verdaderos monstruos todos los putos días.


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 03/05/2006)

AEROMUERTO


Un gran escritor, maestro de la novela negra y además llamado Raymond Chandler, de manera notable describió al vacío como: “tan vacío como una pileta vacía”. Claro, algo inmenso construido sólo para albergar un contenido al verse privado de éste se torna desolado, inútil, vacío. Así es hoy el Aeropuerto de Don Torcuato, un pueblo fantasma. Un aeropuerto sin aviones es apenas una pista y alrededor un montón de hangares de chapa esperando el inexorable óxido. Somos los últimos sobrevivientes de la evacuación masiva, los testigos del vacío, los que vemos espectros con hélices despegar hacia el olvido. El silencio de motores que no arrancarán más, el pasto que se abre paso en el asfalto, mangas flotando estériles, gigantescas cruces que invitan a no bajar, unos chimangos que reconquistan al fin el cielo nos miran desafiantes, burlones. Privados de alas sólo nos queda el polvo, la ilusión de un adelantado reducida a un negocio de cientos de casas faraónicas que observarán las nubes con desdén, altivas, firmes en sus cimientos. Nada es lo que era, despegarán los que faltan y será todo un recuerdo, uno que dice que el aire es un elemento natural aunque hoy haya ganado otro, la tierra.


(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 25/01/2006)

VACACIONES EN LA FELIZ


Miro el reloj y dice: 15:47 horas, es pleno enero, verano, la temperatura pasa los 35 grados. Por la ventana que me regala la foto mayor en la tapa del diario masivo puedo observar agua de mar que intenta alcanzar una playa donde los granos de arena fueron sustituidos por gente, es Mar del Plata, la ciudad feliz. El sol calienta insensible, rayos UV asesinos disparando a mansalva. Los blancos pronto serán rojos, los rojos serán negros, y los negros siempre serán negros dice un cincuentón horrorizado por la intromisión de cierta clase social en su distinguido balneario, nada es lo que era. Veo cuerpo contra cuerpo transpirando al unísono, no importa ya ser perfecto porque es imposible separar una piel de otra. Vacaciones de las vacaciones, ¿o es probable descansar un año laboral en un metro cuadrado? Sopla el viento del sur, y cuando se esperaría brisa marina llegan aromas a protectores solares, aceites diversos, puro olor a chivo. Tres jovencitas boca abajo esperan quemar sus traseros bien expuestos, muy cerca un padre de familia disimula una erección ojeando una revista de nada con portada sensual sobre su falda. Culos impresos, culos en vivo, culos caminando, culos flotando, eso es la imagen de playa hoy, un buen culo bronceado. El heladero hace equilibrio en puntas de pie, pisa desconfiado toallones y mantas multicolores mientras para un segundo para secarse la frente empapada aprovechando que un ingenuo abandonó su posición para intentar que una ola lo lleve lejos en su frescura. Infantes llorando a grito pelado, sonido, una conversación chillona de gerontes con sordera en ronda, más sonido, y en un segundo todos milagrosamente se callan para que llegue un rugido del mar ubicándolos geográficamente, sólo un instante de paz. Hay una rubia artificial exedida en carnes y edad que escondida bajo gigantescos anteojos espejo de marco dorado vigila a su alrededor el comportamiento humano, extraña su perro rata, envidia silueta a la hija de la pareja que habita la carpa de al lado, odia a su infame marido que dormita reposera adentro, sueña despierta nostalgia de los días en que la silbaban al pasar. La pelota golpéa una paleta y pasa entre tejos de madera, una pelota de fútbol, otra de voley, un grupito de empresarios que lavan sus pies con espuma y solucionan el país, un chico con pala en mano que construye el enésimo castillo efímero, para dar contra otra paleta que la envía con soltura al punto de origen. En un parador suena música de otras playas foráneas, todos quieren norte en el sur, caribe trucho, se mueve la juventud mirando ahora para tocar a la noche. La foto del diario que observo me devuelve puntitos de colores, seres humanos vacacionando, yo me encuentro sentado en un escritorio con aire acondicionado, trabajando. No soy feliz acá, pero tampoco quiero estar ahí, ni loco.





(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 09/01/2006)

AÑO VIEJO, AÑO NUEVO


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Veamos qué trae un año nuevo, ¿esperanza? Es lo último que se pierde, dicen, pero… ¿hay motivos confiables como para pensar que va a ser mejor que este que termina? Supongamos que sea una forma de seguir adelante, un ideal para no abandonar la lucha diaria, que al brindar a las 12.00.01 del año siguiente nos creamos convencidos que al compás del ruido de vidrios chocando éste va a ser un gran año, ojalá. Pero esa lógica nos induce a descartar los días que quedan hasta el primero de enero, ya no sirven más, el año próximo es el que vale, y como vale tanto hay que festejar, que se va de una vez por todas. Habrá también algunos que festejan por un gran año pasado, los felicito de corazón. De cualquier modo el traspaso de mando calendario amerita un festejo, sea agradeciendo al saliente o dándole la bienvenida al entrante, también ambos, por qué no, lo que no se puede obviar de ninguna manera es el tono festivo. ¿Cómo es que festejamos un cambio de almanaque? Hay que juntarse con familia, amigos, prender cohetes, tomar sidra y champagne a raudales, finalmente comenzar la cuenta regresiva hasta las 12 (¿cuál es el reloj oficial?, siempre hay disputas por esto.) Pero si uno no tiene ganas de ver a familiares que hábilmente esquiva durante el año, ¿por qué justo el 31 de diciembre? Compromiso, damas y caballeros, compromiso, hay que verlos porque es lo que hay que hacer y no se discuten intenciones, y tal vez de yapa podés brindar además con algún perfecto extraño que se haya inmiscuido, ¡genial! Muchos petardos, cañitas voladoras, ¡qué espectáculo!, ¿pero es necesario que haya un chico de 5 años en el medio o que se prendan a escasos metros de una estación de gas? Respuesta: alcohol indiscriminado y una buena dosis de pelotudez infaltable. Siempre hay un tío piola a mano, que después de unas cuantas copas se atreve a tapar frustraciones con pólvora, para gran alegría del pibe que pierde un ojito en su afán de ver de cerca, el fuego podrá ser todo lo artificial que quieras pero quema igual, ¿sabías? Diferentes horarios para elegir morir manejando, 21 horas del 31 (los domingueros cargados de momias conjugado con los desesperados de siempre ansiando llegar a tiempo), las 2 de la mañana del 1ro (cuando la sangre de intrépidos conductores lleva casi 100 octanos con destino incierto.) Cuando te estés sacando ese pedazo de turrón que te quedó capturado entre molares y erutando resaca frente al espejo del baño, tratá de recordar todo lo bueno que te va a deparar el año que acabás de arrancar, pésimo estado para la ilusión. Suerte a todos, sobrevivan “las fiestas” como puedan, y esperemos que el año que entra sea muy bueno, Jo Jo Jo Jo Jo Jo Jo (¿ese era Papá Noel? ¿Papá de quién si no tiene hijos, al menos reconocidos?)

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 29/12/2005)

PASION DE MULTITUDES


El fútbol es un sentimiento, claro, una definición de tablón que no acepta refutaciones porque… ¿quién se siente capaz de contrariar con la razón a un sentimiento? ¿O nunca te enamoraste de la mina que no te convenía? El hincha verdadero es desaforado, fanático, un enfermo apasionado por los colores de una camiseta, su equipo representa mejor la idea de patria que un país, más importante que dónde nació es de qué cuadro es. Porque un hincha en la vida cambia de nacionalidad, de mujer, de religión pero nunca, ni en los peores momentos, se cambia de equipo. Nos vamos a la B, perdimos el clásico, se nos va el campeonato en la última fecha, no importa, esta campaña volveremos a estar contigo, ese es el voto de fidelidad eterna más puro que es capaz de dar un hombre, y sin papeles firmados de por medio. Podés tener suerte a la hora de ligar tu equipo de por vida, tu papá es de un equipo grande y te pasa la posta, como los que nacen en el hemisferio norte, también te puede tocar nacer en el sur pobre y subdesarrollado de los equipos chicos, o los muy chicos, lo que ya es igual a compararse con un islote bananero. Como en todo en el mundo, los grandes se aprovecharán de los chicos, las leyes no serán igual de rigurosas con ellos, dilapidarán fortunas en adquisiciones fastuosas, despojarán de sus escasas joyas a los demás hasta dejarlos desnudos, pero cuando el chico da el batacazo, ¡mamita, preparate! Porque festejar un corcho de champagne más en la opulencia, si, es divertido para cargar al vecino de la mansión de al lado, pero qué distinto es cuando hay una copa llena en la mesa de los humildes, esa que tal vez sea la única en toda la historia que te toque vivir. Y cuando no hay mucho por lo que brindar, hay que atajarse de cualquier cosa, de una goleada efímera, de un zurdito habilidoso que en un mes hace las valijas, de esquivar el descenso por enésima vez, incluso de la desgracia de tu rival, lo que sea, pero hay que meterle combustible a la pasión, aunque sea con un gotero. Desde ya que el tipo que saca chapa de hincha es aquel que va a la cancha domingo a domingo, llueve o se congele, con el sol en los ojos o solito apoyando el mentón en un para avalanchas oxidado, ese es el que tiene la autoridad moral del sacrificio, del esfuerzo y la responsabilidad por cumplir su parte del tratado básico entre futbolistas e hinchada, ustedes juegan y nosotros alentamos. Que no nos engañen los neo expertos que suman horas de televisión por cable sentados en un sillón, no escuchemos sus teorías de la techada del living, ellos carecen del saber más elemental, las medidas de la cancha no entran en una pantalla, y no es lo mismo el humo de los choris que sube hasta tu nariz angustiada por el empate que lo que tu mujer cocina en el horno. Nada se compara al merchadising del gorra, bandera y vincha. Ir acercándote al estadio y escuchar a la hinchada cantar sus himnos, o si vas a la canchita oir escaparse a través de los tablones el ritmo de los aplausos que con decoro remplazan al coro. En la popular, bajo las banderas, todos somos iguales, festejando o llorando, siempre abrazados tirando para el mismo lado, una emoción colectiva. ¡Hay que sentir la salida de tus jugadores en un partido importante! Los guerreros elegidos que librarán una batalla de 90 minutos para vos que, alambrado por medio, vas a intentar ayudarlos mediante la metafísica de cábalas diversas. Mordisqueando una uña tratás de usar el poder mental que dicen que podrías tener para se cuele al ángulo la pelota que el diez acomoda con calma mientras los tipos cada vez más altos del otro equipo forman una barrera imposible. No se explica un sentimiento, porque no hay palabras en nuestro vocabulario para dar a entender lo que se siente cuando ganás un partido inmerecido faltando sólo segundos para el final. ¿Cómo describís un golazo? ¿Una vuelta olímpica? La desazón del gol errado, de ese error de tu arquero que dejó picar la pelota para que se le meta entre las manos, los cantitos hirientes de la hinchada de enfrente cuando te van ganando. El dolor de panza, los nervios, y esos minutos que juegan con tu paciencia y siempre son eternos si estás arriba en el marcador pero se convierten en simples segundos si el que va abajo sos vos, está comprobado que en el fútbol los minutos duran lo que quieren, y si no, pregúntenle a un réferi (el mejor ejemplo que la justicia es ciega.) Sentir no es razonar, y aunque 22 tipos en pantalones cortos corriendo detrás de un balón pueden parecer ridículos para un marciano, o yanqui, para nosotros representan el juego perfecto que marca quiénes somos. Alguien dijo que hacer un gol es como un orgasmo, y si, ganar el Mundial es voltearse a la más linda, que no quepan dudas.

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 17/12/2005)

VIDA PORNO


Aun sigo dando vueltas mirando el sol en esta aeronave de conveniente forma geoide tan encantadora como incómoda. Una calesita descomunal que alberga unas seis mil millones de vidas revoltosas, una calesita cuyo fin es el de toda calesita, girar, sólo que esta es como si además diera vueltas alrededor de la plaza. 35 primaveras tengo encima, y más o menos unas 12.775 rotaciones. A veces me mareo, y tal vez sea la causa de mi desconcierto. No entiendo mucho qué hacemos acá, para qué estamos, entre tantas cosas. El simple y enigmático ciclo de la vida: nacer, crecer, reproducirse y morir. Sabemos la respuesta, la pregunta la debemos. Pareciera que lo único atractivo del ciclo es la reproducción, o al menos sin tanto puritanismo, el hacer como que nos reproducimos, el ejercicio en sí. Podemos afirmar que crecer es el desarrollo de nacer, introducción al mundo por excelencia, y morir su desenlace, por lo tanto, reproducirse tiene que ser el nudo. Una teoría vaga pero no tan errada. ¿Será por eso que justificamos nuestra existencia? Ya que no nos reproducimos por instinto desde que nos fue concedido un cerebro más desarrollado que nos otorgó una capacidad que nos distinguió por sobre las demás especies vivas, la razón, ¿qué nos lleva a elegir reproducirnos? ¿Cuál es el sentido de engendrar humanos? No me digan que los bebes con sus sonrisitas angelicales son el motivo porque detesto comunicarles que esos mismos niñitos de inocentes y recurrentes diarreas indefectiblemente van a convertirse en un par de décadas en los adultos idiotas que estacionan su temible camioneta en la bajada para discapacitados. No sabemos por qué tenemos que hacer más unidades de nosotros, reconozcámoslo, no tenemos ni puta idea, pero en toda la naturaleza viva es la absoluta constante, un único plan: seamos más, cueste lo que cueste. Y me arrodillo humilde ante la genialidad de la madre natura, sabemos su estrategia aunque no su fin, bien, pero por las dudas que nos rebelemos ideó una trampita. Para reproducirnos necesitamos eso a lo que se le dice sexo, ajá, ¿y saben qué?, su as en la manga resultó ser el orgasmo, el clímax (sinónimo de nudo en la narrativa, lo aclaro para que vean que soy capaz de redondear una idea.) La biología humana adhiere a aquello de tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe, es decir, de tanto que les gusta tener sexo a la larga va a surgir un embarazo, aunque sea no deseado, o ignorado, y entonces se cumple el plan, hacer más. Del polvo venimos y al polvo vamos. Recapacitemos, si las relaciones sexuales no fueran tan placenteras, ¿de todas maneras lo haríamos para preservar la especie? Cada día que pasa envenenamos con polución una vez más nuestro hábitat, bombardeamos a mansalva, o diez acumulan lo que debería ser de diez mil, ¿nos podemos creer tan responsables? Resultó ser que intercambiar fluidos entre sexos opuestos es el sentido de la vida (los del mismo sexo imitan sin sumar ni restar pero le dan sentido), el futuro del homo sapiens siempre fue pornografico y será que no habrá que esperar entonces al improbable choque de planetas para decidirse a fornicar después de todo.

(Originalmente publicado en http://gonzalopaz.blogspot.com/ el 07/12/2005)