
Hace tiempo ya que intento conseguir las canciones que se escuchaban en mi casa cuando era chico, lo voy logrando. Nostalgia pura, un lugar común, pero cada vez que las oigo, por unos momentos, vuelvo atrás en el tiempo. Si, les pasa a todos, pero a mí también y es lo que me importa. No descubro nada nuevo, pero esas canciones son boletos al pasado, están grabadas en mi memoria. Algunas, las más viejas, logran meterme de nuevo en ese mundo vivido y sentirme otra vez el que fui entonces. Las más recientes, de la adolescencia para acá, ya me llevan a un sitio preciso, exacto, con fecha de calendario, y en mi cabeza veo una noche perfecta, un paseo por el camino de las estrellas, el cruce de un río, una hamburguesa en vacaciones, un auto muy rápido y sacudiéndose. Cada vida tiene su banda de sonido, la mayoría de los temas no son elegidos por uno mismo, pero conviven todos sumando cada época pasada, de fondo.
