viernes, 25 de abril de 2014

MIND THE GAP@the4th.com

11/04/14
Un tren a Zürich, cruzando los Alpes en medio de la noche. Hoy cumplo 2 meses sin fumar, exactos 2 meses. No digo que no me den ganas cada tanto de fumar, pero no es algo que sea tan seguido ni tan fuerte como para que la tentación me doblegue. ¿Qué fue de la vida de Winona Ryder? No hay gente en el mundo naturalmente con menos onda que los rusos, y sumemos a los ucranianos del este también. Zürich es la ciudad con el ingreso per cápita más alto del mundo. Miro por la ventana y cada tanto veo ventanas que me miran pasar en medio de una oscuridad tan negra por momentos que podríamos haber desaparecido sin haberlo notado. Creo que si escuchara mas seguido a The Vaccines podrían perfectamente entrar al selecto lote de mis bandas preferidas, tienen con qué, el obstáculo es mi falta de perseverancia, una vez más. Aunque no fumo hace “2 meses”, ¿lo dije ya?, y para eso hay que ser perseverante, pero es otro tipo de esfuerzo, porque es distinto dejar de hacer que hacer de más, no me puedo engañar. Extraño a mi hijo, a mi mujer, mi casa, mucho más de lo que me parece que es mucho. Me desagradan los locales Starbucks, ahora estoy viendo uno cerrado pero mañana abrirá con sus Lattes y demás mierdas masivas que entusiasman a tantos amantes del café adornado de productos altamente calóricos y sus ya aburridos vasos de cartón (¿reciclados?) con tu nombre mal escrito con un marcador indeleble para que sea más artesanal algo que está totalmente robotizado, coreografía ensayada para parecer desganado pero buena onda cuando toman tu orden. Jódanse por necesitar tomar café como si no pudieran moverse sin el, segmento al que no pertenezco, vicio que nunca tuve y mirá que tuve unos cuantos y otros tantos me quedan. 

13/04/14
Una larga semana de trabajo por delante, con cero confort y horarios dislocados. Inversión para que haya un futuro. Cada vez que gira la rueda siento al cansancio y al desgano fundirse en un nada amistoso abrazo de 360 grados, cuesta, cuesta cada vez más, cuesta preocuparse por algo que cada vez me importa menos, cuesta ver mi vida pasar en pos de hacer mejor la vida de otros sólo para poder sostener la mía, todo es dinero, todo es por dinero. Llego y me estoy yendo. Llego y no estoy porque suena el celular y juega tal o cual. Múltiples mensajes reclamando tu atención brillando en la pantalla del teléfono y, aunque crea que contestándolos desaparecerán, se muy bien que viene un ida y vuelta frenético por calmar ansiedades ajenas que no saben de horarios o momentos inoportunos y me van a consumir las reservas de buen humor mientras mi familia me ve pasar y ya no me ve para nada lo que me convierte en un fantasma que ninguno de los míos sabe si voy a ser yo o un monstruo cuando el trabajo que invadió mi casa me suelte hasta la próxima estación. Suena terrible, lo hago sonar así.

22/04/14

Soy un pasajero más del vuelo LH510 proveniente de Frankfurt y con destino a la ciudad de Buenos Aires, donde casualmente vivo. En estos 9 días que pasaron di vueltas por casi todo el norte de Italia, muchas horas de autopista autostrada castigando mi cintura a diario, pasando por campos, montañas y ciudades, viendo lagos y el mar, los Alpes y a un famoso cornudo, trabajando mucho pero rodeado de mejores escenarios que los habituales. No quiero pensar demasiado en lo que voy a sentir al estar de nuevo en casa después de 3 semanas, el Skype ayuda a vernos, pero quiero sentirlos en mis brazos y falta poco ya, unas 13 o 14 horas nada más. Mañana (u hoy dependiendo qué zona horaria use, pero siempre elijo la de llegada, así que está bien y podemos seguir adelante) es día libre, teléfono apagado. Iba a escribir que lamento si molesta a alguien esa decisión pero inmediatamente caí en que no lo lamento en absoluto, ni un poco, no engaño a nadie. Hay cosas que van a cambiar en mi vida, no se si son para bien o mal, pero quiero intentar vivir más de acuerdo a lo que quiero hacer yo, en la medida de lo posible y seguido. Dejo este tema pendiente, no está bueno hacer propaganda de lo que no pasó todavía, marketing de un producto que no existe. No quiero agradar, no agrado. No quiero vivir para otros, decepciono. Me quieren haciendo esto, hago aquello. Debería decir que si a todo y sonreír, miro hacia otro lado en silencio. Voy, de a poco, entendiendo que nunca pude ser dócil y eso me llevó a perder mucho más que lo que gané, pero es mi esencia y aunque me ahogue es lo que soy y lo que me hace ser yo.

No hay comentarios: