Rumbo a Donetsk, Ucrania, unos de los lugares del planeta menos elegidos en
2014 para viajar después que los rusos tomaran de guapos Crimea, a nadie le gusta ligarse
un balazo innecesario, ¿lógico, no? El itinerario era así: Buenos
Aires-Frankfurt-Kiev-Donetsk, pero dio la casualidad que el gremio de los
pilotos de Lufthansa hizo un paro de 3 días que comenzó justo cuando me tocaba
salir, si, la dignidad de unos tipos que unos 70 y pico de años atrás bombardeaban
Europa de punta a punta. Entonces madrugué, un feriado 2 de abril por los
caídos en Malvinas, y salí de Aeroparque con destino a Sao Paulo, a esperar
unas buenas 4 horas ahí y después todo debería continuar como estaba
planificado. Al menos en el vuelo a Brasil compartí clase económica con Julian
Casablancas, quien como cantante de The Strokes creó en 2001 probablemente el
mejor disco de la década y un día como hoy no tuvo más privilegios que un tipo
absolutamente ordinario como yo, lo que no me deja muy claro si es justicia
divina o simplemente el mundo se volvió tan mierda que no se salva nadie. La
verdad es que el mundo si se está yendo a un lugar del que no se vuelve, no
digo que sea peor porque no estuve tanto antes y por lo que me enseñaron en
historia en el colegio no puedo defenderlo después de miles de años de
calamidades como masacres, guerras, inquisición, genocidios, esclavitud y ese
equipo que nunca salió campeón llamado Gimnasia y Esgrima La Plata, ¿qué puedo
decir del futuro si el pasado acumula suficiente mierda como para hacerla un
bollo, ponerla en órbita y sumar un planetoide más girando alrededor del sol?
Mientras debajo de mi culo yace la mitad del Océano Atlántico y lo que sigue es
África, mientras faltan 7 horas y 27 minutos para que este mamotreto aterrice
en Alemania. Mientras se supone que duerma un poco para no estar tan hecho
mierda en los próximos 2 vuelos y al llegar a migraciones en Ucrania donde cada
vez que ven mi pasaporte siento que estoy frente al paleontólogo que descubrió
por primera vez los huesos de un dinosaurio y destrozó el creacionismo.
Mientras en mi querido país todos los progres en la burbuja
semántica se rasgan el ano indignados porque nuestra sociedad colapsó al
aparecer repetidos casos de linchamientos. Los linchados unos pobres tipos que
sólo querían amenazarte con un arma de fuego o un cuchillo largo para que les
des todo lo que tenés encima aunque seas anciano o estés con niños, tal vez matarte a sangre fría si el paquito así te ponía, pero no importa
porque son inocentes aunque hagan lo que hagan y la culpa es tuya por ser parte
de una sociedad disociada y ojo que de noche todos los gatos son pardos y vamos
a terminar linchándonos a nosotros mismos al ver nuestro reflejo en el espejo
de un baño a oscuras en un meo de madrugada. Los linchadores, demonios, gente masificada
que tal vez se haya hinchado las pelotas de la desprotección y descarguen lo peor
de sí porque ya no les queda otra forma de manifestar una simple sensación de
inseguridad que te acaricia el ojete con garras filosas y todos jugamos a ser
superados y a querer justificar lo injustificable, si esto pasa hay más malos
que buenos moviendo la bocha, en un país cuyo lema es que somos buena gente y
el estado te saluda desde un cielo otrora celesta y blanco y hoy gris mierdoso
en su enjambre de helicópteros para pocos.
Mientras tanto qué se yo qué clase de mundo es este hoy y ahora,
si hace más de 7 semanas que no fumo un pucho y todavía no me maté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario