jueves, 12 de noviembre de 2009

OUR HOUSE IN THE MIDDLE OF THE STREET


Hace casi dos meses que estamos en la nueva casa. Por suerte no había mucho que hacerle, y sacando un momentáneo entendimiento de las cañerías para poder ducharnos como corresponde, o sea con agua, ha sido todo bastante amigable. Hasta ahora el living consiste en muchas cajas apiladas que contienen en su mayoría libros, también hay cd's y comics, nadie dijo que la cultura es comodidad. Pasamos de vivir en un mínimo departamento a un amplio PH, pero la cantidad de llaves aumentó, la magia de Disney supongo. Apenas unos retoques desprolijos en el cuarto de nuestro futuro hijo, y a terminar de acomodar cosas que buscan su lugar. Falta que nos traigan una cortina para el cuarto que ya encargamos, mientras tanto cuelgo a mano una prestada cada noche, hartante. Lo bueno es que hay un patio con un árbol ficus y lleno de plantas, ver verde es agradable, lo que no lo es tanto es que viven no se cuántos pájaros en las ramas y se la pasan cagando el piso. Especialmente uno de una especie desconocida para mi que tiene la panza naranja y creo se siente el verdadero dueño del lugar ya que baja desafiante y mira de costado (así miran los pájaros) como desconfiando de nuestras intenciones. Si sigue haciéndose el poronga, voy, consigo un gato jodido, y veremos ahí quién es quién.

No hay comentarios: