
¿Si pudieras tener a todas las mujeres del mundo que quisieras, cuál elegirías ahora mismo? Suena muy tentador pero aunque lo parezca no es una decisión fácil. Eso es lo que me pasa con el iTunes donde tengo canciones para escuchar por 7 días seguidos sin repetir una. Siempre me cuesta cuando prendo el Ipod elegir por dónde empezar, tantas opciones me hacen pensar demasiado y ese tiempo de decisión lleva más de lo que debería. No despotrico contra lo nuevo, tengo mucho de freak de querer lo último que sale y lo único que no me lo permite es mi economía. Y ahí precisamente es donde radica la cuestión. Hoy, aunque no es correcto, por estos pagos descargar música es gratis, nada más se necesita una potente conexión de banda ancha, capacidad de memoria y paciencia, eso es todo lo que te separa de ser el dueño de tu disquería (virtual). El sueño hecho realidad de cualquier melómano desde el inicio de los tiempos. Increíble, práctico, pero no dejo de sentir nostalgia de cuando podía comprar uno o dos discos por mes. ¿Por qué?, porque los valoraba. Porque volver ansioso desde la disquería para escuchar ese disco (cassette o CD) en casa significaba todo, era descubrirlo, oírlo muchas, pero muchas veces, observar con detenimiento el arte de tapa (o lo que pusieran ahí), leer las letras si las incluía, sacarle el jugo al máximo, era una conquista y de ahí el paralelismo con el primer párrafo. Mientras escribo esto puedo estar bajando diez álbumes (concepto arcaico ya) de los cuales tal vez no termine escuchando enteros ni la mitad y probablemente sólo uno tenga la fortuna de sonar más de una vez, triste verdad. Es como ser rico y no saber qué hacer con el dinero. No siempre mucho es más.
1 comentario:
Il semble que vous soyez un expert dans ce domaine, vos remarques sont tres interessantes, merci.
- Daniel
Publicar un comentario