domingo, 18 de noviembre de 2007

MAKE LOVE NOT WAR


Ayer a la noche estaba viendo de casualidad un programa de esos que hoy abundan y en los cuales su único contenido es editar a modo gracioso imágenes que generan otros programas, el reciclado poco ecológico o el nuevo arte del copiar y pegar. Minutos antes de quedarme profundamente dormido pasaron imágenes de una convención de cine para adultos, un eufemismo del grotesco PORNO, y cuando no cine condicionado. Estrellas de proezas sexuales del pasado en video y las actuales de cámara digital desfilaban para la delicia de los fans. Había shows en vivo, todo muy lujurioso, chicas de plástico, comentarios de la ganadora de los premios a mejor escena de sexo oral y, si arrasó parece, de sexo anal. Un enano striper, un gordo de unos cincuenta y pico largos disfrazado de conejita Playboy, y varios hombres agradeciendo con micrófono en mano (no hay doble sentido acá) a sus generadoras de fantasías masturbatorias en la adolescencia, todo un tributo. Todo muy bizarro dirán, pero… ¿y a qué viene todo esto? Bien, me cayó muy simpático ver a la gente liberar lo que la hipócrita sociedad en general todavía se resiste a aceptar de manera pública, lo que hacen en privado ya sabemos que no resiste el menor análisis, verlos sonrientes, caras felices, simplemente la alegría de permitirse disfrutar del sexo en todas sus variantes sin pudor ni viejas amargadas y horrorizadas cerca, me hizo pensar que eso es lo que hace falta, coger más y mejor, especialmente mejor. No voy a querer ahora convertirme en un gurú iluminado que da consejos, pero es evidente al andar por la calle que es lo que nos hace falta, y cada día más. Debemos luchar por una sociedad bien cogida, y me refiero literalmente. El hombre que la puso bien es más considerado, la mujer que la noche anterior gritó como una poseída al otro día es una seda. Hay que dedicarle más tiempo, no es un pasatiempo más o una actividad poco importante, nos cambia el humor radicalmente, para mejor. Buen sexo, no simplemente sexo, no al polvo de compromiso, no al mínimo esfuerzo, poner ganas, ser creativos y abiertos de mente, no dejar para máñana el sexo de hoy. Perdón John pero esto no estaba en tu canción, imaginemos a los que van a un polígono de tiro para aprender a disparar, ¿no sería mejor que tomen clases de cómo ser mejores amantes? ¿Qué tal emplear el tiempo que se pierde criticando, protestando, peleando o hablando mal de los demás en ese feedback inmediato del sexo que es dar y obtener satisfacción? El jefe llega con una sonrisa a la oficina, la profesora en el aula también, TODOS. Hacer el amor y no la guerra declaraban como principio los hippies a fines de los sesentas, quedó en la nada, pero no deja de ser una gran idea. Basta de reprimidos desquitándose con los demás, basta de frígidas decorando un jarrón, digamos adiós a los mal cogidos del mundo, que si los pusiéramos a todos juntos en un solo lugar se matarían entre ellos en segundos, qué bueno sería.

1 comentario:

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo y propongo una marcha a favor de los bien cojidos, todos en pelotas y abotonados y en fila india por el microcentro (como los elefantes)